La versión de que el gobernador bonaerense desafió a Cristina Kirchner y Sergio Massa a competir en una interna desató una nueva escalada en el peronismo.
Una publicación de Clarín volvió a encender la disputa entre Axel Kicillof y el kirchnerismo. El diario sostuvo que el gobernador no aceptaría que la candidatura presidencial del peronismo se defina por una decisión de Cristina Kirchner y que estaría dispuesto a competir en una interna.
La interpretación provocó una reacción inmediata de dirigentes vinculados a La Cámpora, que leyeron la supuesta postura del mandatario bonaerense como un desafío a la conducción de la expresidenta y a Sergio Massa.
Emmanuel Santalla, senador bonaerense cercano a Máximo Kirchner, fue uno de los primeros en salir al cruce. Cuestionó que Kicillof se mostrara dispuesto a disputar el liderazgo interno después de haber llegado a la Gobernación en 2019 con el respaldo del kirchnerismo.
“Peor que la ingratitud es la estupidez”, lanzó Santalla en redes sociales, en una de las críticas más duras que recibió el gobernador desde el espacio que conduce Máximo.
La ofensiva sumó rápidamente otras voces del camporismo, entre ellas el jefe del bloque de diputados bonaerenses, Facundo Tignanelli, y Fernanda Raverta, ex titular de la ANSES y referente de la organización en Mar del Plata.
En la Gobernación niegan el desafío a Cristina Kirchner
En el entorno de Kicillof rechazaron la lectura de Clarín y cuestionaron que dirigentes kirchneristas hayan tomado la tapa como una confirmación de que el gobernador pretende enfrentar directamente a Cristina Kirchner.
Un colaborador del mandatario aseguró que durante la reunión con intendentes realizada en La Plata no hubo referencias a una eventual candidatura de la expresidenta ni de Massa. Según esa versión, Kicillof tampoco planteó una disputa personal con otros dirigentes que suenan como posibles postulantes.
“Es sorprendente que ahora le crean a Clarín”, fue la respuesta desde la Gobernación. Cerca del mandatario sostienen que su posición no cambió: las candidaturas deben resolverse mediante una competencia interna y no por decisiones tomadas de antemano.
La discusión tiene un trasfondo concreto. En el kicillofismo consideran que las PASO son el mecanismo para ordenar las diferencias dentro del peronismo sin que un sector imponga su candidato al resto.
Desde ese espacio también recordaron que el gobernador ya había defendido las primarias durante un encuentro de su armado político, el Movimiento Derecho al Futuro, realizado semanas atrás en Avellaneda.
Las PASO, el verdadero campo de batalla
La controversia estalló pocos días después de una reunión entre Kicillof, Massa y Máximo Kirchner, en la que distintos sectores del peronismo habían coincidido en la necesidad de defender las PASO frente a la iniciativa del Gobierno nacional para suspenderlas.
Ese antecedente alimentó el malestar en La Plata: cerca del gobernador sostienen que no hizo más que reiterar una posición que, al menos públicamente, ya había sido aceptada por otros sectores de la oposición.
Sin embargo, la disputa excede la discusión sobre el mecanismo electoral. En el peronismo bonaerense sigue abierta la pelea por el liderazgo y por quién tendrá la última palabra en la definición de las candidaturas para el próximo turno electoral.