La vicepresidenta puso en marcha un programa que permite a los trabajadores de la Cámara Alta acceder a adelantos de hasta tres sueldos netos para cancelar deudas sin intereses.
Victoria Villarruel volvió a tomar una decisión que la diferencia de la línea económica de Javier Milei. La titular del Senado firmó el decreto 0630/2026, que habilita un programa de alivio financiero para los empleados de la Cámara Alta, con adelantos salariales a tasa cero para cancelar deudas.
La propia vicepresidenta anunció la medida en su cuenta de X y defendió el uso de los recursos ahorrados durante su gestión administrativa. Según explicó, el programa se financiará con una porción de los fondos acumulados por recuperos y ahorros del Senado, equivalente al 9% de ese monto.
Villarruel presentó la iniciativa como una respuesta al endeudamiento de las familias y lanzó una crítica directa a los mecanismos de financiación que cobran intereses elevados. “La usura está mal, el ahorro y la dignidad de los trabajadores está bien”, sostuvo.
El anuncio vuelve a poner a la vicepresidenta en una posición diferenciada respecto del Gobierno, que defiende su programa económico y sostiene que la recuperación de los ingresos debe consolidarse a partir de la estabilidad y el orden fiscal.
Hasta tres salarios sin intereses para cancelar deudas
El programa alcanza al personal de planta permanente y temporaria del Senado. Los trabajadores podrán solicitar un adelanto excepcional de hasta tres sueldos netos, sin intereses, comisiones ni gastos administrativos.
El dinero tendrá un destino específico: cancelar deudas financieras contraídas previamente. Entre las obligaciones contempladas figuran compromisos con entidades vinculadas a los sindicatos Asociación del Personal Legislativo (APL), Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), además de deudas con billeteras virtuales y plataformas de pago que ofrecen financiación.
La normativa excluye los créditos hipotecarios y prendarios. El mecanismo tampoco supone una condonación de las obligaciones: los beneficiarios deberán devolver la totalidad del dinero recibido, aunque sin los costos financieros que normalmente encarecen este tipo de préstamos.