La resolución que estableció el enganche con los aumentos de los trabajadores legislativos fue aprobada en abril de 2024 y tiene un impacto automático en los módulos que componen la remuneración de los senadores. El esquema incluye 2500 módulos por dieta, 1000 por gastos de representación y 500 por desarraigo. Además, se incorporó una decimotercera dieta anual para compensar el aguinaldo.
Cada vez que se actualizan los salarios de los empleados legislativos, aumenta automáticamente el valor de esos módulos y, en consecuencia, las dietas de los senadores.
En Diputados nunca se aprobó el enganche de las dietas a los aumentos de los salarios de los trabajadores legislativos. Allí, los porcentajes de incremento de las dietas quedan a disposición de la presidencia de la Cámara, que actualmente ocupa Martín Menem.
La dieta en bruto de los diputados nacionales asciende a los siete millones de pesos, un 40% menos que la de los senadores nacionales.
En el cierre de la sesión del 18 de abril de 2024, el entonces senador Juan Carlos Romero (Cambio Federal) pidió la palabra e incorporó al tratamiento de la sesión un proyecto que ya había sido adelantado en la reunión de labor parlamentaria. La iniciativa fue tratada sobre tablas.
Solo se leyó el número de expediente y ningún senador, ni siquiera aquellos que acompañaron el proyecto o quienes lo rechazaron, pidió una votación nominal para registrar la decisión de cada legislador. En menos de un minuto y a mano alzada, se aprobó el proyecto que continúa vigente hasta estos días.
En su iniciativa, Romero fue acompañado por los senadores peronistas José Mayans y Juliana Di Tullio; los radicales Pablo Blanco y Daniel Kroneberger; la neuquina Lucila Crexell; el correntino Carlos Camau Espínola; la misionera Sonia Rojas Decut y, para sorpresa de otros sectores, el libertario Bruno Olivera Lucero. El PRO, que en ese momento era presidido por Luis Juez, no acompañó el proyecto.



















