

La Municipalidad de Rafaela se encontraría analizando una polémica ampliación de la Zona de Estacionamiento Controlado (ZEC), bajo el argumento oficial de modernizar un sistema obsoleto y responder a un histórico pedido de mayor rotación vehicular impulsado por el Centro Comercial e Industrial (CCIRR). Sin embargo, fuentes y analistas locales advierten que detrás de la medida se escondería un fuerte trasfondo recaudatorio y de conveniencia política.
La encrucijada económica del Municipio se habría profundizado tras el congelamiento de la Unidad de Cuenta Municipal (UCM) —votado por los bloques del Peronismo y La Libertad Avanza—, lo que habría dejado el valor de las tasas locales desactualizado frente a la inflación. Ante la imposibilidad de aumentar el costo horario del servicio, la estrategia de la gestión actual consistiría en agrandar la "mancha" del estacionamiento medido para cobrarle a más vecinos y compensar, además, la pérdida de 100 dársenas eliminadas en la Plaza 25 de Mayo.
La Secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf, habría defendido la iniciativa señalando que la obsolescencia técnica del sistema actual perjudica tanto a los usuarios como a los visitantes de otras localidades que no logran operar la aplicación. Pese a que el Ejecutivo local intentaría desmarcarse de las acusaciones recaudatorias y tildar el proyecto como una mera respuesta al sector comercial, la medida ya despertaría fuertes sospechas de ser una "devolución de favores" al CCIRR, cargando el costo del ajuste sobre los vecinos y trabajadores que ahora deberán pagar por estacionar en zonas previamente gratuitas. Cualquier modificación final quedará atada al complejo debate y votación en el Concejo Municipal.
CON INFO DE RN















