De los cuadernos de Centeno a los audios de Spagnuolo: la Argentina atrapada en el eterno retorno del saqueo

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El caso Spagnuolo es comparado con los cuadernos K como el "eterno retorno del saqueo". Cita coimas a Karina Milei y caída de la confianza pública.

En el corazón de la Argentina, donde la confianza en el Estado debería ser un faro de esperanza, se repite una tragedia que ya conocemos de memoria: el poder corrompido, el dinero público desviado, el pueblo traicionado.

Los cuadernos de Oscar Centeno, que en 2018 desnudaron un sistema de coimas en la obra pública kirchnerista, encuentran su eco en los audios de Diego Spagnuolo, el exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que, en agosto de 2025, destapó un presunto esquema de sobreprecios y coimas en la compra de medicamentos bajo el gobierno de Javier Milei.

Las redes sociales, ese grito digital de los mortales de a pie, bautizaron el caso como "los audios de la casta", una ironía filosa contra la promesa libertaria de erradicar los privilegios.

La droguería Suizo Argentina, señalada como epicentro del escándalo, habría roto un pacto tácito al quedarse con una porción mayor del botín, desatando una guerra interna que expuso al gobierno.

Con la furia visceral de quien ve a su país desangrarse, trazamos el paralelismo entre los cuadernos y los audios, mientras exploramos la onda expansiva de este escándalo en la confianza pública y la mirada internacional.

LOS CUADERNOS DE CENTENO: EL MAPA DE UN PILLAJE

En 2018, los cuadernos de Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta, se convirtieron en el diario de un saqueo. Con la precisión de un contable, Centeno anotaba cómo empresarios como Ángelo Calcaterra o Aldo Roggio pactaban con funcionarios kirchneristas para inflar licitaciones de obra pública y repartir coimas. Los bolsos cargados de dólares viajaban desde Buenos Aires hasta la Patagonia, en un sistema que operaba con la impunidad de un club exclusivo. Las redes los llamaron "los cuadernos de la corrupción", un término que se grabó en la memoria colectiva como sinónimo de traición. El juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli llevaron la causa a los tribunales, pero el daño estaba hecho: miles de millones de pesos, destinados a infraestructura, terminaron en los bolsillos de la élite. Los cuadernos no eran solo papel; eran la radiografía de un país condenado a cargar la piedra de Sísifo.

LOS AUDIOS DE SPAGNUOLO: EL ECO DE LA CODICIA

Los audios de Diego Spagnuolo irrumpieron como un trueno. El exdirector de ANDIS, abogado y amigo personal de Milei, describió en grabaciones filtradas un esquema donde el 3% de los contratos de medicamentos iba, supuestamente, a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y otro 1% se perdía en la "operatoria". Las redes estallaron, y el término "audios de la casta" se viralizó como un lamento colectivo. La droguería Suizo Argentina, con contratos por 55 mil millones de pesos en menos de un año, aparece como la gran beneficiada, pero también como la chispa de la discordia. La hipótesis que circula en pasillos políticos apunta a que Suizo Argentina rompió un pacto al acaparar más de lo acordado, lo que habría motivado la filtración de los audios como venganza, posiblemente de otra droguería o de actores internos desplazados. El juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi investigan, pero el escándalo ya sacude los cimientos del gobierno.

UN PARALELISMO CRUEL: EL MISMO GUION, NUEVOS ACTORES

Los cuadernos y los audios son dos actos de la misma tragedia. En ambos, el Estado es un botín, los contratos públicos son el escenario, y los porcentajes son la moneda de cambio. En los cuadernos, empresarios y funcionarios se reunían en hoteles para repartir licitaciones; en los audios, intermediarios como Daniel Garbellini, señalado por Spagnuolo como el "delincuente" que manejaba "la caja", orquestaban el negocio de los medicamentos. La auditoría del Ministerio de Salud, ordenada por Mario Lugones, reveló sobreprecios escandalosos: la Asparaginasa Pegilada, un fármaco contra la leucemia, costaba a ANDIS $13.500.176 en 2025, un 63% más que los $8.274.027 que pagaba Salud en 2024, una diferencia que la inflación (35,6% interanual en salud) no justifica. Suizo Argentina, proveedora en ambos casos, está bajo la lupa, con allanamientos que secuestraron 266 mil dólares en efectivo y documentación comprometedora. Pero la ruptura del pacto marca la diferencia. Mientras los cuadernos mostraban un sistema aceitado, los audios revelan un esquema fracturado, donde la traición de Suizo Argentina habría desatado una guerra interna. La filtración, podría haber sido obra de laboratorios desplazados o de figuras como Santiago Caputo, enfrentado con Eduardo "Lule" Menem. Como en una tragedia griega, la codicia devora a sus propios hijos, y el gobierno de Milei, que prometió barrer con la casta, aparece atrapado en el mismo barro que juró combatir.

LOS IMPLICADOS: EL ELENCO DEL ESCÁNDALO

El escándalo salpica a la cúpula del poder. Spagnuolo, desplazado tras los audios, apunta a Karina Milei y a Eduardo "Lule" Menem como beneficiarios de las coimas, con Daniel Garbellini como nexo con Suizo Argentina. El Ministerio de Salud, bajo Mario Lugones, queda en una posición ambigua: su auditoría destapó los sobreprecios, pero su falta de control previo sobre ANDIS levanta sospechas. Alejandro Vilches, interventor de ANDIS, enfrenta la titánica tarea de auditar 20 meses de gestión, mientras el gobierno evalúa quitarle la autonomía financiera al organismo. Suizo Argentina, dirigida por la familia Kovalivker, acumula contratos con ministerios y hospitales, pero su historial de investigaciones archivadas huele a protección política. En los audios, Spagnuolo asegura haber advertido a Milei: "Javi, vos sabés que están choreando, que tu hermana está choreando". El silencio del presidente, roto solo por un tuit apoyando a Suizo Argentina, retumba como una confesión de impotencia.

REPERCUSIÓN GLOBAL: EL MUNDO MIRA CON RECELO

El escándalo trascendió fronteras, y la prensa internacional no ha sido amable. El País (España) tituló: "Un escándalo de corrupción afecta al núcleo duro de Milei: su hermana Karina, salpicada por las comisiones de fármacos". Bloomberg advirtió que el caso "podría mermar el índice de aprobación del presidente". The Washington Post describió un "supuesto esquema de sobornos en el entorno directo de Milei". En América Latina, El País (Uruguay) habló de "incautaciones de celulares en medio de denuncias contra los Milei", y La Tercera (Chile) informó sobre "denuncias por corrupción en la compra de medicamentos". La agencia Associated Press destacó los allanamientos y la implicación de Karina Milei y Lule Menem con Suizo Argentina. En Brasil, Folha de S. Paulo puso el foco en la crisis política interna y la ruptura del bloque libertario en el Congreso. El mundo observa a una Argentina que, una vez más, se tambalea bajo el peso de la corrupción, erosionando la credibilidad de un gobierno que prometía ser diferente.

CONFIANZA PÚBLICA: UN DERRUMBE EN CÁMARA LENTA

En el frente interno, el impacto es devastador. Una encuesta de La Sastrería y Trespuntozero, realizada entre el 22 y 26 de agosto de 2025, reveló que el 57% de los argentinos califica la gestión de Milei como "mala" o "muy mala", mientras que solo el 39,9% la considera "buena" o "muy buena", el peor registro desde su asunción en diciembre de 2023. El 62,5% cree que los audios reflejan "hechos graves de corrupción", frente a un 32,8% que los ve como una "operación política". Management & Fit reportó que el 94,5% de los bonaerenses conoce el caso, y el 73,2% lo considera "grave", con mayor percepción entre mujeres y personas con educación alta. El 56,1% admite haber perdido confianza en el gobierno, y el 81% exige que Milei dé explicaciones públicas, con un 61% reclamándolo "con urgencia". El impacto electoral, sin embargo, parece limitado: el 82,6% asegura que no cambiará su voto en las legislativas de septiembre, aunque un 16,2%, principalmente mujeres, admite que podría hacerlo. La base electoral de Milei, especialmente los jóvenes varones, resiste, pero la erosión es innegable. La confianza en el presidente cayó a un 38,8% de imagen positiva frente a un 58,5% negativa, un récord desde su asunción. El caso Spagnuolo, sumado al escándalo de la criptomoneda LIBRA, generó 354.300 menciones negativas en redes, con términos como "corrupción" y “coimas” dominando la conversación digital. La indignación es palpable, y el relato libertario contra la casta se desmorona.

UNA MAFIA POR OTRA: EL ETERNO RETORNO

Milei prometió barrer con la casta, pero los audios de Spagnuolo sugieren que solo cambió los nombres del elenco. En un acto, confesó que su gobierno estaba "choreando los choreos" de los K, una frase que, lejos de ser una chicana, suena como la admisión de un sistema reciclado. Los cuadernos y los audios son espejos de la misma enfermedad: un Estado convertido en botín, donde los poderosos se reparten porcentajes mientras los enfermos esperan medicamentos que no llegan. La traición de Suizo Argentina, al romper el pacto, destapó una olla que el gobierno no puede tapar. La Casa Rosada guarda silencio, apuesta a una auditoría interna y evalúa denunciar a Spagnuolo, pero el daño está hecho. Como en los cuadernos, la justicia avanza, pero la verdad duele más que las sentencias.

NEGACIÓN Y ESPEJOS: DE LOS CUADERNOS A LOS AUDIOS

El eco de la negación resuena en esta trama como un reflejo del pasado. Cristina Kirchner, durante la causa de los cuadernos, negó rotundamente su veracidad, cuestionando incluso la validez de las fotocopias presentadas como prueba, argumentando que eran manipuladas y carecían de autenticidad legal. Su defensa, respaldada por medios afines, insistió en que eran una “operación política” para proscribirla, un relato que se sostuvo hasta su condena por la causa Vialidad en 2022. Hoy, Javier Milei sigue el mismo libreto. En una declaración del 28 de agosto de 2025, el presidente rechazó las acusaciones de los audios de Spagnuolo como "burdas operaciones difamadoras" orquestadas por la oposición, asegurando que "todo lo que dice es mentira" y anticipando acciones judiciales contra su exaliado. Como Cristina Kirchner con los cuadernos, Milei evade la responsabilidad directa, delegando la culpa a un complot externo, mientras las pruebas -audios y allanamientos- acumulan peso en los tribunales. Este juego de espejos, donde el poder niega lo evidente, perpetúa la impunidad que tanto daño ha hecho a la Argentina.

UN GRITO QUE NO SE APAGA

Los cuadernos de Centeno y los audios de Spagnuolo son el eco de una Argentina atrapada en el eterno retorno del saqueo. Pero en este dolor hay una chispa de resistencia. Cada filtración, cada verdad que sale a la luz, es un paso hacia la justicia. No basta con indignarse: hay que nombrar a los culpables, exigir rendiciones de cuentas, y construir un país donde el Estado no sea un botín, sino un escudo para los más débiles. Que los audios de Spagnuolo sean el último capítulo de esta tragedia. Que el pueblo, harto de traiciones, se levante y diga: ¡basta de choreos, Argentina! Es hora de escribir un nuevo relato, uno donde la justicia no sea un sueño, sino un grito que retumba.

FUENTE: NA

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