Trabajadores de Verónica se movilizaron en Rafaela: “Hace seis meses que no percibimos salarios”

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Empleados de la planta de Lehmann se concentraron frente a la Delegación del Ministerio de Trabajo para exigir el pago de haberes adeudados y una definición sobre el futuro de la empresa.

La crisis de Lácteos Verónica sumó este viernes un nuevo episodio cuando un grupo de trabajadores de la planta de Lehmann se concentró frente a la Delegación del Ministerio de Trabajo de Santa Fe para reclamar el pago de salarios adeudados, exigir la reactivación de la producción y visibilizar una situación que, según denuncian, se vuelve cada vez más insostenible para cientos de familias.

La protesta se desarrolló durante la mañana sobre bulevar Lehmann al 500 y reunió a empleados de la firma, familiares y algunos productores tamberos vinculados a la actividad láctea que también se vieron perjudicados con el cese de pagos de Verónica, la empresa de la familia Espiñeira. Con carteles y pancartas que reclamaban por los salarios, el trabajo y el futuro de las plantas, los manifestantes volvieron a expresar públicamente su preocupación ante la falta de respuestas de la empresa.

Entre las consignas exhibidas podían leerse mensajes como “Queremos nuestros sueldos”, “Queremos las plantas en marcha ya” y “Basta de vaciamiento”, reflejando el clima de incertidumbre que atraviesan los trabajadores.

Uno de los voceros de la manifestación fue Leandro Rossi, delegado gremial de la planta de Lehmann, quien aseguró que la situación de los empleados continúa deteriorándose con el paso de las semanas. “Lo que nosotros queremos es seguir visibilizando nuestro problema. Hace desde el mes de diciembre que no percibimos salarios y hasta el día de la fecha no tenemos ninguna novedad de la empresa”, afirmó.

Según explicó, la compañía continúa enviando telegramas informando reducciones de la jornada laboral, pero sin brindar precisiones sobre cómo piensa resolver la crisis. “Nos siguen mandando telegramas con reducción de la jornada laboral, nos siguen llegando los recibos de sueldo, pero no tenemos ninguna otra información acerca de cuáles son las medidas que va a tomar la empresa ni cómo vamos a seguir”, sostuvo.

Rossi señaló además que las distintas instancias de diálogo desarrolladas en los últimos meses en distintos ámbitos no han arrojado resultados concretos. “Las manifestaciones se hicieron en la ruta, se continuaron reuniones, pero en este tiempo que ha pasado no ha habido novedades positivas. Solamente tenemos comentarios de que están negociando, pero a nosotros más que eso no nos llega”, indicó.

 

Sin salarios y con la producción paralizada

Uno de los aspectos más delicados del conflicto es la situación salarial. El delegado aseguró que numerosos trabajadores no perciben ingresos desde hace meses. "Nosotros hace desde el mes de enero que no percibimos nada de salario. Absolutamente nada. En mi caso, y el de varios compañeros, nos deben los sueldos desde diciembre a la fecha, además del aguinaldo y otros conceptos”, explicó.

A ello se suma la incertidumbre respecto de los aportes laborales y de la cobertura social. “Lo único que manda la empresa son telegramas con la reducción de la jornada laboral a cuatro horas. A fin de mes llegan los recibos de sueldo, pero tampoco percibimos aportes ni ningún tipo de ingreso”, afirmó.

La situación productiva tampoco muestra señales de recuperación. Según Rossi, la planta de Lehmann permanece completamente inactiva desde principios de febrero. “La última vez que se trabajó fue el 31 de enero, cuando se secaron alrededor de 83.000 litros de leche. Desde el 1 de febrero a la fecha no ingresó absolutamente nada. Está totalmente paralizada”, aseguró.

 

Familias en una situación límite

El delegado describió además las dificultades cotidianas que enfrentan los trabajadores ante la falta de ingresos. “Tenemos familias, tenemos que pagar servicios y afrontar gastos todos los meses. Hay compañeros con hijos estudiando en Rosario o Córdoba, gente que tiene que pagar alquileres y otros que tuvieron que volver a vivir con sus padres o con algún familiar porque no tienen cómo sostenerse”, relató.

También explicó que los empleados de Lehmann continúan concurriendo a la planta para cumplir las cuatro horas establecidas por la reducción de jornada, mientras que muchos trabajadores de otras localidades dejaron de asistir cuando la empresa suspendió el transporte. “Es imposible no cobrar salarios y además tener que afrontar el costo del combustible para ir a una planta donde no hay actividad”, resumió.

Una crisis que no encuentra salida

La protesta de este viernes se suma a otras acciones realizadas en las últimas semanas, entre ellas la movilización sobre la Ruta Nacional 34 y las gestiones impulsadas por ATILRA ante el Ministerio de Capital Humano de la Nación.

La última audiencia entre la empresa, el gremio y funcionarios nacionales terminó sin avances concretos. Mientras la firma sostiene que busca alternativas para recuperar parte de la actividad productiva, los trabajadores reclaman definiciones urgentes sobre los salarios adeudados y la continuidad de sus puestos de trabajo.

En ese contexto, la incertidumbre sigue dominando el escenario de una de las crisis empresariales y laborales más profundas que atraviesa actualmente la cuenca lechera santafesina, con alrededor de 700 trabajadores afectados en las plantas de Lehmann, Clason y Suardi, además del centro de distribución de Boulogne.

FUENTE: LA OPINION

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