La Justicia laboral resolvió un embargo a la firma Verónica S.A.

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Veronica

La medida fue ordenada por el Juzgado Nacional del Trabajo N° 71 a pedido de ATILRA. El embargo preventivo alcanza derechos marcarios registrados ante el INPI y busca garantizar una eventual ejecución por más de $445 millones entre capital, intereses y costas.

    La situación judicial de la empresa láctea Verónica S.A. sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia laboral ordenara un embargo preventivo sobre diversas marcas registradas de la firma ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).

    La medida surge de una resolución dictada el pasado 2 de junio por el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 71, en el marco de una causa iniciada por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) contra la compañía.

    Según consta en el Oficio Electrónico Judicial remitido al INPI el 4 de junio, el tribunal dispuso un embargo preventivo sobre los derechos que pudieran corresponder a Verónica S.A. respecto de distintas inscripciones de la marca «Verónica» registradas ante el organismo nacional.

    La resolución busca garantizar una eventual ejecución por una suma de $371.693.477,96, a la que se agregan otros $74 millones presupuestados para responder por intereses y costas judiciales, elevando el monto total comprometido a más de $445 millones.

    Entre los bienes alcanzados por la medida figuran diversas inscripciones marcarias de la empresa correspondientes a distintas clases comerciales registradas ante el INPI, incluyendo registros denominativos y mixtos de la marca Verónica.

    El oficio judicial ordena además que el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial informe al juzgado, dentro del plazo de diez días, el resultado de la medida dispuesta.

    La decisión se produce en medio de un contexto de creciente conflictividad que involucra a la tradicional firma láctea y al gremio de los trabajadores del sector. Si bien el documento no detalla el origen específico del reclamo económico, la intervención de ATILRA y la competencia del fuero laboral vinculan la medida con un conflicto de naturaleza laboral.

    El embargo preventivo constituye una medida cautelar destinada a resguardar activos ante una eventual sentencia favorable para la parte demandante, sin que ello implique una resolución definitiva sobre el fondo de la controversia.

    Ahora será el INPI quien deberá instrumentar la orden judicial sobre los registros marcarios alcanzados y comunicar su cumplimiento al tribunal interviniente.

    FUENTE: DIARIO CASTELLANOS
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