Rafecas ya había rechazado ese planteo en abril, al sostener que el apartamiento de Ercolini respondió únicamente a despejar cuestionamientos sobre su imparcialidad, y que la propia Cámara de Casación había ratificado expresamente la validez de todos los actos procesales ya cumplidos. Según su fallo, retrotraer la investigación “supondría un desgaste jurisdiccional innecesario y contrario al principio de celeridad”.
Ese criterio fue ahora respaldado por la Cámara Federal. Los magistrados recordaron que el fallo de Casación fue claro al disponer el apartamiento del juez anterior “sin perjuicio de la validez de los actos ya cumplidos”. El tribunal también consideró que retrotraer el proceso a un estado embrionario “revictimizaría” a la denunciante, y remarcó que la causa ya fue examinada por distintos representantes del Ministerio Público Fiscal y atravesó diversas instancias revisoras, en todas las cuales se confirmó la legalidad del procedimiento.
Pese a confirmar la validez de lo actuado, Boico y Farah encomendaron a Rafecas a evaluar nuevas pruebas producidas por la defensa de Fernández para luego analizar la situación procesal del exmandatario. La decisión implica que el expediente no será elevado de inmediato a juicio oral.


















