

. En este estado han quedado algunos de los bancos históricos de la Plaza 25 de Mayo, que estaban en muy buenas condiciones hasta que fueron removidos con total descuido y quedaron arruinados e inutilizados.
La pérdida es económica, y también afecta al patrimonio urbano.
La idea es reemplazarlos por bancos más modernos, que ya están apilados en diferentes puntos del espacio verde, y con los que se montó un show innecesario tiempo atrás: el parecer, el proveedor envió bancos no eran los que se habían comprado, y el intendente anunció con bombos y platillos que le harían el reclamo al vendedor, como si se tratara de una gran hazaña de gestión. Es lo que hacemos todos cuando compramos una cosa y nos llega otra: hacer el reclamo.
“La obra de la plaza se está haciendo un poco larga”, es la frase que resume el sentir de quienes la esquivan día a día, y de los comerciantes de las inmediaciones que desde hace meses conviven con tierra, escombros y estacionamientos inhabilitados.














