Escándalo en Pergamino: encuentran armas en la casa de un cura denunciado por violencia de género

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El párroco Rodrigo Vázquez fue denunciado por una enfermera de Pergamino. La mujer lo acusó de maltratos y hostigamientos que se habrían dado durante una relación sentimental que comenzó como "una búsqueda de contención espiritual". Cuando lo allanaron, la Policía secuestró dos pistolas, un revólver y 190 municiones

 

Un cura perteneciente a la Diócesis de San Nicolás, Rodrigo Vázquez, quedó envuelto en una causa penal tras ser allanado días atrás a raíz de la presentación de una mujer que lo denunció por violencia de género en el marco de una relación sentimental. En la vivienda del párroco, que años atrás fue capellán militar, la Policía bonaerense halló tres armas y decenas de municiones.

Además de la causa que tramita en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°4 de Pergamino, Vázquez ya enfrentaba un proceso administrativo canónico luego de lanzar, en 2023, una diatriba contra monseñor Jorge García Cuerva, flamante arzobispo de Buenos Aires. En un audio viralizado lo tildó de “peronista”, “kirchnerista, recontrafrancisquista” y “gay”, además de acusarlo de apoyar “al LGBT” y al “terrorismo”.

Hábitos oscuros

Lo que comenzó como una búsqueda espiritual terminó en una historia marcada por el miedo, el hostigamiento y la violencia, señaló la prensa bonaerense sobre el nuevo escándalo que involucra a Vázquez. Sabrina, una enfermera de Pergamino, es la mujer que lo denunció.

La mujer, que actualmente cuenta con custodia policial y asistencia psicológica, relató cómo fue víctima de violencia de género por parte del sacerdote. Según contó al diario Primera Plana, el vínculo comenzó como una búsqueda de contención espiritual: “Fui buscando una guía espiritual y una orientación”, pero rápidamente derivó en una relación breve e intensa, marcada por conductas obsesivas y violentas.

“Empieza a mirarme el teléfono, a quejarse por los compañeros varones”, relató Sabrina, quien comenzó a alejarse al notar actitudes discriminatorias y violentas. “Me empecé a alejar cuando vi que era una persona que discrimina y yo era todo lo contrario. Éramos el agua y el aceite en un momento”, reconoció.

La presentación legal fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia. Según la denunciante, la situación se salió de control por una escalada de violencia y decidió pedir ayuda a la Justicia. “Aprovechando que mi mamá atraviesa problemas de salud, me acerqué a la Iglesia a pedir oración por ella y algún tipo de ayuda espiritual. Entonces él empezó a frecuentar todos los días mi casa, incluso en distintos horarios”, reveló la víctima.

Después de un par de meses, la mujer y el párroco iniciaron un vínculo sentimental. “Él me decía que se había enamorado, que se quería casar conmigo y formar una familia”, dijo. La relación se consolidó y el sacerdote llegó a tener las llaves de la vivienda de la mujer, pero con el tiempo “empezó con celos, a controlar mi teléfono, al que varias veces golpeó. Hubo gritos y hostigamiento. Se puso obsesivo, siguió con persecución, agresiones y maltrato psicológico y físico. No era la persona que yo había conocido”, admitió.

“Ni yo ni ninguna mujer, ni ninguna persona debe sufrir este tipo de situaciones”, señaló, al tiempo que aclaró: “Fui criada en la Iglesia. Mi mamá planchaba las túnicas de los sacerdotes y soy devota de María Crescencia Pérez”.

“Me cuesta contarlo –sostuvo– porque nunca pensé que iba a pasar esto, pero ahora me alivia. Además quiero que sirva por si alguien atraviesa lo mismo y no se anima a decir nada. Es muy necesario hablar porque eso ayuda. Una no se puede quedar callada; hay que hablar porque nunca se sabe qué hay detrás de la otra persona”.

Por otra parte, consideró que Vázquez “no puede seguir siendo sacerdote, ni dar misas ni estar en la Iglesia” y agradeció “el apoyo de la Policía y del cuerpo de psicólogos”.


Le secuestraron un arsenal

Una vez realizada la acusación ante la justicia, se inició una investigación y el pasado miércoles, en una vivienda del barrio Santa Julia (Pergamino) donde habita el cura, la Policía incautó pistolas, un revólver y más de 190 municiones.

De acuerdo con el informe policial, en el procedimiento llevado a cabo por la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) se encontraron dos pistolas calibre 9 milímetros marca Taurus, un revólver calibre .22 y un total de 196 municiones de distintos calibres.

Además del secuestro del armamento, se notificó al párroco sobre la formación de una causa en su contra por “tenencia ilegal de arma de guerra”.

Hasta el momento no se dispusieron medidas de restricción de la libertad, aunque la investigación sigue en curso y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas, según indicó Diario Norte.

En tanto, el Obispado de San Nicolás de los Arroyos comunicó que el sacerdote Rodrigo Enrique Vázquez enfrenta un proceso administrativo penal canónico. El trámite se inició el 7 de agosto de 2023 y la etapa diocesana concluyó el 2 de junio de este año. Desde entonces, el expediente fue remitido al Dicasterio para el Clero, en Roma, que deberá resolver la situación definitiva del párroco. El proceso se inició por los audios difamatorios de WhatsApp hacia el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva.

FUENTE: ROSARIO3

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