

La Crema comunicó que debió acatar una resolución judicial de amparo por el menor Nicolás Puebla.
Para los clubes, sobre todo de las categorías de ascenso, es cada vez más complicado retener a sus mejores promesas futbolísticas. Y este miércoles Atlético de Rafaela comunicó a través de sus redes sociales lo sucedido con Nicolás Puebla, un promisorio delantero que a principios de año Iván Juárez subió al plantel profesional y le dio minutos en varios amistosos durante la preparación para el Federal A.
En tal sentido, en el comunicado se expresa que “conforme Resolución judicial dictada en; PUEBLA NICOLAS C/ ASOCIACION MUTUAL, SOCIAL Y DEPORTIVA ATLÉTICO RAFAELA S/ RECURSO DE AMPARO -21-24209963-7- el 20 de Agosto de 2025, se nos ha ordenado “1) Hacer lugar a la acción de amparo ordenando a la accionada conceder la libertad de acción y situación de pase libre del menor jugador de fútbol amateur Nicolás Puebla (..) a fin que el menor pueda jugar para el Club Atlético Libertad Trinidad de la localidad de Villa Trinidad,”.
Atlético agregó posteriormente que “Nos vemos obligados de comunicar esta triste noticia, en la cual el jugador Puebla, surgido de nuestras Divisiones Inferiores y siendo patrimonio del Club, mediante el asesoramiento de su representante y sin fundamento ni motivo alguno no aceptó firmar su primer contrato profesional con nuestra institución luego que en enero del corriente año se lo subiera a entrenar con el plantel profesional, solicitando también ser jugador libre mediante la vía judicial.
Más allá del interés de nuestra institución, la pretensión del jugador de quedar libre de acción para jugar en el Club Atlético Libertad Trinidad de la localidad de Villa Trinidad, oculta la real voluntad del mismo –como ocurre en muchas veces en el futbol profesional- que es traspasar a otra institución amateur (puente)- y con ello omitir distintos pagos, como son los derecho económicos y formativos correspondientes.
Esta conducta de parte del jugador nos entristece, pero ratificamos nuestro compromiso y trabajo de seguir acompañando a nuestros jóvenes, no solo en el plano deportivo sino -y aún con más énfasis- en el plano personal, brindándoles las herramientas para que puedan desarrollarse en el futuro como profesionales y como personas.
La inversión y el esfuerzo que realizamos con los juveniles es de gran magnitud, y es por ello que vamos a continuar apoyando y formándolos, deseando que en un futuro cercano estos hagan lo mismo con nuestra institución.
Lamentamos comunicar esta resolución judicial, donde nos desprendemos de un jugador formado con mucho esfuerzo y que es patrimonio y prestigio del club”.
UNA PRACTICA QUE LLEVA AÑOS
Lo que le sucedió ahora a Atlético, que internamente en barrio Alberdi tiene otras connotaciones al mencionarse que Fabricio Fontanini es el representante de Puebla, le ha pasado lamentablemente a otros clubes de Rafaela en su momento o al propio Atlético, en algunos casos por la vía de la Justicia o en otros sin llegar a la misma.
Del mismo modo, le sucede a clubes de primera división de nuestro país cuando se le van futbolistas a Europa sin dejarle nada a cambio. Los tiempos y las prácticas han cambiado sustancialmente en el fútbol, y en este tipo de situaciones las instituciones poco pueden hacer.