También se refirió al escándalo de Martín Insaurralde, exintendente de Lomas de Zamora, que fue fotografiado en un yate en Marbella. Kirchner sostuvo que cada dirigente debe hacerse cargo de sus acciones personales y valoró que Insaurralde haya renunciado de inmediato, a diferencia de funcionarios del actual gobierno que permanecen en sus cargos pese a cuestionamientos.
Consultado sobre sus propias causas judiciales, Kirchner dijo no tener miedo: “Miedo tuve el 1 de septiembre a las diez de la noche, cuando quisieron matar a Cristina”. Criticó la falta de avances en la investigación del atentado y denunció que los tiempos procesales de sus causas buscan “sacarlos de la cancha” políticamente.
















