La decisión del sector de Kicillof de mantenerse al margen introduce, nuevamente, un matiz dentro del armado opositor y evidencia que la unidad del peronismo continúa atravesada por diferencias internas.
Por ahora, el gobernador no realizó una ruptura formal con el kirchnerismo y ambos sectores continúan compartiendo espacios dentro de la estructura política bonaerense. Sin embargo, la ausencia en este documento vuelve a alimentar las especulaciones sobre el futuro de la conducción peronista y el papel que tendrá Kicillof en los próximos años.

















