La presentación también recuerda que el propio acuerdo que creó el Registro de Casos de Violencia de Género surgió para responder observaciones formuladas por organismos internacionales respecto de deficiencias en el acceso a la Justicia, la persistencia de estereotipos y la fragmentación de los conflictos vinculados con violencia contra las mujeres.
Desde esa perspectiva, la denunciante sostiene que su historia constituye precisamente uno de los casos que el nuevo registro debería contemplar.
La investigación por abuso sexual sigue abierta
Mientras todo esto ocurría, la causa principal tampoco encontró un cierre definitivo. Según consta en la presentación realizada ante la Suprema Corte, la investigación iniciada por el presunto abuso sexual continúa atravesando instancias recursivas.
La mujer cuestiona que la pesquisa no haya valorado adecuadamente la prueba producida, particularmente una pericia psicológica elaborada por la Asesoría Pericial de La Plata que, según afirma, otorgó consistencia a su relato. También denuncia irregularidades procesales durante la investigación y sostiene que el exfuncionario fue sobreseído sin una valoración suficiente de esos elementos.
En el mismo escrito advierte que la Investigación Penal Preparatoria permanece actualmente ante la Suprema Corte bonaerense, con los plazos vencidos, y que existe una "muy factible prognosis" de que el caso termine siendo llevado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos por presuntos incumplimientos estatales en el deber de investigar y juzgar hechos de violencia sexual e institucional.
Esa posibilidad también quedó expresamente reservada en el recurso extraordinario federal presentado por Fernández Camillo y Noetzly, donde anticipan que, de agotarse las vías internas sin una respuesta efectiva, acudirán a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al considerar comprometidos derechos vinculados al acceso a la Justicia, la reparación integral y la protección de las víctimas de violencia contra las mujeres.
Para la trabajadora bonaerense, la pelea ya no se limita a la investigación del abuso que denunció hace seis años. Después de haber sido denunciada por quien acusó, haber atravesado un juicio del que resultó absuelta y seguir esperando respuestas sobre la causa principal, ahora busca que el propio Poder Judicial reconozca que todo ese recorrido también forma parte de un caso de violencia de género. Ese es, precisamente, el reconocimiento que todavía considera pendiente.



















