Milei apuesta por Bolsonaro en Brasil y se juega parte de su liderazgo regional

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El Presidente siguió de cerca los comicios brasileños y difundió mensajes contra Lula da Silva en respaldo al candidato del Partido Liberal.

Javier Milei convirtió las elecciones presidenciales de Brasil en uno de los principales focos de atención de su agenda política. Desde la Quinta de Olivos, el mandatario siguió el desempeño de Flávio Bolsonaro y dejó señales de respaldo al senador brasileño, en una jornada que el Gobierno considera determinante para el futuro de la derecha en América Latina.

Aunque evitó pronunciarse de manera directa sobre el resultado, Milei compartió en sus redes sociales publicaciones críticas contra Luiz Inácio Lula da Silva y se mostró alineado con el candidato del Partido Liberal. El gesto se produjo en medio del deterioro de la relación bilateral, que atraviesa uno de sus momentos más delicados y mantiene los vínculos diplomáticos en el nivel de encargados de negocios.

En el oficialismo argentino existe expectativa por la posibilidad de que Flávio alcance una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. En Balcarce 50 consideran que ese escenario ya representaría un avance político para el bolsonarismo y abriría una nueva etapa en la disputa por el poder en Brasil.

Milei volvió a cruzar a Lula y reforzó su respaldo al bolsonarismo

Uno de los mensajes difundidos por el Presidente contrapuso una imagen de su pasado como arquero de Chacarita con una fotografía policial de Lula, tomada durante su detención en 1980, en tiempos de la dictadura militar brasileña. El entonces dirigente sindical había sido arrestado después de encabezar una huelga de trabajadores metalúrgicos en la región metropolitana de San Pablo.

La publicación se inscribe en una serie de cuestionamientos que Milei viene dirigiendo contra su par brasileño. En una entrevista con el medio francés Le Point, el mandatario argentino volvió a calificarlo de “ladrón” y cuestionó su situación judicial, al sostener que su libertad fue producto de una decisión que atribuyó a un “tecnicismo administrativo” y a la intervención de un juez al que señaló como cómplice.

Las críticas profundizan una distancia política que también tiene consecuencias diplomáticas. Desde la llegada de Milei al poder, las diferencias ideológicas con Lula se tradujeron en una relación institucional marcada por los desencuentros y la ausencia de gestos de acercamiento entre ambos presidentes.

Flávio Bolsonaro invitó a Milei a Brasil y la Casa Rosada evalúa un viaje

El candidato del Partido Liberal manifestó su intención de recibir a Milei en Brasil y planteó que el país necesita un cambio de rumbo. Durante su aparición pública tras votar en Río de Janeiro, incluso utilizó la consigna “Viva la libertad, carajo”, popularizada por el mandatario argentino.

En el entorno presidencial confirmaron que todavía no se había producido una comunicación formal entre ambos dirigentes, aunque anticiparon que los contactos podrían comenzar una vez que se conocieran los primeros resultados oficiales.

La posibilidad de una visita de Milei también comenzó a evaluarse en el Gobierno. Si Flávio consigue un resultado favorable, el Presidente podría viajar a Brasil, aunque su agenda internacional ya contempla una nueva visita a Estados Unidos para mediados de octubre.

La decisión dependerá tanto del calendario como de la evolución del proceso electoral. En la Casa Rosada entienden que un eventual desplazamiento tendría un fuerte contenido político y permitiría exhibir una alianza entre dos gobiernos identificados con la derecha regional.

La elección brasileña también pone en juego el liderazgo de Milei en América Latina

El resultado de los comicios tiene implicancias que exceden la relación bilateral. En el Gobierno argentino consideran que una victoria de Flávio Bolsonaro podría fortalecer la expansión de fuerzas conservadoras en la región, un proceso al que en Balcarce 50 suelen referirse como la “ola azul”.

Sin embargo, un triunfo del senador brasileño también podría abrir una competencia por el liderazgo de ese espacio. Milei busca consolidarse como uno de los principales referentes de la derecha latinoamericana y como un interlocutor privilegiado del gobierno de Donald Trump. La llegada de otro dirigente de peso al poder en la región modificaría ese esquema y obligaría a redefinir los equilibrios internos.

En el oficialismo reconocen que el escenario podría generar nuevas disputas de influencia, aunque insisten en que el respaldo al candidato brasileño responde a una coincidencia política y no a un cálculo de posicionamiento personal.

“Cree en el cambio y está convencido de que Brasil tiene que ser parte. Está más allá de cualquier especulación política”, señalaron fuentes del entorno presidencial.

El Gobierno espera un balotaje y ve una oportunidad para la derecha regional

En el círculo de Milei consideran que la posibilidad de una segunda vuelta modificó las expectativas sobre la elección. Aunque algunos funcionarios admiten que Lula podría imponerse en la primera instancia, sostienen que el crecimiento de Flávio Bolsonaro alteró el escenario que anticipaba una victoria cómoda del actual presidente.

“Ya llegar al balotaje es un triunfo para Flávio. Milei puso el cuerpo para que le vaya bien. Ya nadie habla de que Lula gana cómodo en primera vuelta”, afirmó un funcionario cercano al mandatario argentino.

La expectativa del Gobierno está puesta ahora en la definición del escenario electoral y en la posibilidad de que el bolsonarismo logre transformar su desempeño inicial en una victoria el 25 de octubre. Para Milei, el desenlace no solo determinará el futuro político de Brasil, sino que también tendrá consecuencias sobre su estrategia de alianzas y su aspiración de ocupar un lugar central en la nueva derecha latinoamericana.

Fuente: Borderperiodismo
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