“Cree en el cambio y está convencido de que Brasil tiene que ser parte. Está más allá de cualquier especulación política”, señalaron fuentes del entorno presidencial.
El Gobierno espera un balotaje y ve una oportunidad para la derecha regional
En el círculo de Milei consideran que la posibilidad de una segunda vuelta modificó las expectativas sobre la elección. Aunque algunos funcionarios admiten que Lula podría imponerse en la primera instancia, sostienen que el crecimiento de Flávio Bolsonaro alteró el escenario que anticipaba una victoria cómoda del actual presidente.
“Ya llegar al balotaje es un triunfo para Flávio. Milei puso el cuerpo para que le vaya bien. Ya nadie habla de que Lula gana cómodo en primera vuelta”, afirmó un funcionario cercano al mandatario argentino.
La expectativa del Gobierno está puesta ahora en la definición del escenario electoral y en la posibilidad de que el bolsonarismo logre transformar su desempeño inicial en una victoria el 25 de octubre. Para Milei, el desenlace no solo determinará el futuro político de Brasil, sino que también tendrá consecuencias sobre su estrategia de alianzas y su aspiración de ocupar un lugar central en la nueva derecha latinoamericana.


















