Mientras prepara la privatización del Belgrano Cargas, el Gobierno creo un fondo exclusivo para financiar obras ferroviarias

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El Ejecutivo decidió separar en un fideicomiso los recursos obtenidos por la venta del material rodante de la empresa estatal. Además, analiza aplicar beneficios del RIGI a las inversiones que deberán realizar los futuros concesionarios de la red.

El Gobierno nacional avanza con el proceso de privatización del Belgrano Cargas y definió un nuevo esquema para garantizar que los recursos obtenidos durante la operación sean destinados a la recuperación de la infraestructura ferroviaria.

Como parte de esa estrategia, el Ejecutivo creó un fideicomiso de uso exclusivo que concentrará el dinero proveniente de la venta de locomotoras y vagones que actualmente pertenecen a la empresa estatal. La decisión busca evitar que esos fondos se mezclen con otros recursos destinados a infraestructura y acelerar su utilización en obras vinculadas con el sistema ferroviario.

Hasta ahora, el dinero obtenido por la venta del material ferroviario tenía previsto ingresar a un fideicomiso creado en 2001, que administra recursos provenientes de distintas fuentes y financia diferentes tipos de obras. La administración nacional consideró que utilizar ese mecanismo podía generar demoras y optó por establecer una estructura separada, con un destino específico.

Un fondo destinado a las obras

El nuevo esquema apunta a que los recursos generados por la venta del material rodante sean utilizados para financiar las obras que deberán realizar los futuros concesionarios. La medida forma parte del diseño de la privatización de Belgrano Cargas y Logística, proceso que contempla la participación de empresas privadas en la operación de la infraestructura ferroviaria. El Gobierno busca así que el dinero obtenido durante la transición permanezca vinculado al desarrollo de la red.

En paralelo, el Ejecutivo trabaja en la posibilidad de incorporar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a las obras de infraestructura que deberán afrontar las compañías que resulten adjudicatarias.

La intención es generar condiciones que faciliten la llegada de capital privado y permitan financiar inversiones de gran magnitud en la red ferroviaria. El Gobierno considera que los beneficios previstos por el régimen pueden convertirse en un incentivo adicional para las empresas interesadas en participar de la licitación. La privatización del Belgrano Cargas forma parte del programa del Gobierno para transferir al sector privado la operación de distintos servicios ferroviarios de carga.

El esquema contempla a las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que actualmente forman parte de Belgrano Cargas y Logística. El proceso fue diseñado bajo un modelo de desintegración vertical, con distintos componentes de la actividad ferroviaria organizados para su concesión.

Uno de los principales desafíos será conseguir que los futuros operadores realicen las inversiones necesarias para mejorar el estado de las vías y aumentar la capacidad de transporte. El objetivo oficial es que la infraestructura acompañe el crecimiento de sectores productivos que utilizan el ferrocarril para trasladar sus cargas hacia los principales centros de consumo y exportación.

De esta manera, el Gobierno busca combinar la participación privada en la operación con un mecanismo específico para financiar las obras ferroviarias. La creación del fideicomiso y la posible aplicación del RIGI forman parte de ese diseño.

La iniciativa se encuentra así en una etapa clave: mientras avanza la preparación de la licitación, el Ejecutivo intenta definir las herramientas financieras y los incentivos que acompañarán la futura concesión. El propósito es que la privatización no se limite al cambio de operador, sino que esté acompañada por inversiones destinadas a recuperar y ampliar la infraestructura ferroviaria.

FUENTE: BORDER PERIODISMO
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