Barbieri explicó que su equipo analizó documentación bancaria de alrededor de 10 empresas mencionadas por Clarens. Entre ellas figuran JCR SA, Luciano SA, Benito Roggio, Green, Vialco, Rovella Carranza, José Cartellone y Luis Losi.
En el caso de JCR SA, por ejemplo, se detectó que el apoderado Jorge Benolol realizó un retiro de un millón de pesos el 24 de octubre de 2013, coincidente en fecha, monto y empresa con lo relatado por el arrepentido. Ante la pregunta de la fiscalía sobre si coincidían fecha, monto y empresa, el testigo respondió afirmativamente y señaló que el mismo patrón se repitió en otras firmas.
El funcionario aclaró, sin embargo, que su informe se limitó a señalar las coincidencias y que no llegó a conclusiones determinantes sobre el destino final del dinero retirado por ventanilla.
“No llegamos a una conclusión determinante, sólo informamos coincidencias”, sostuvo. Ante preguntas de las defensas, admitió que esos fondos podrían haber tenido otros usos, como la compra de dólares, el pago de créditos o incluso gastos operativos de las obras.
Barbieri también explicó que el protocolo de trabajo se restringió a un período de 30 días previos a las fechas indicadas y que algunos bancos no respondieron a los requerimientos de información, algo que consideró habitual.
Los jueces del tribunal también formularon consultas. Barbieri detalló que el grupo de trabajo dejaba asentado cualquier irregularidad observable, como la emisión correlativa de cheques por importes similares en un mismo día.
Tras finalizar su declaración, la fiscalía desistió de los otros dos testigos que había convocado para la jornada, por lo que la audiencia concluyó de manera anticipada.



















