Brasil y Argentina atraviesan una grave crisis diplomática después de la participación de Milei en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, como candidato presidencial para las elecciones de octubre, en las que Lula buscará su cuarto mandato no consecutivo.
En la ceremonia, Milei se refirió a Lula como “presidiario” y “ladrón”, en un discurso repleto de ofensas en el que lo acusó también de despilfarrar el dinero público de Brasil.
En este sentido, apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de “parar a la basura socialista” en las urnas.
Milei también llamó “basura calva” al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, instructor del juicio por el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por golpismo y quien, además, le prohibió visitar a su “amigo” en prisión domiciliaria.
Además de la condena oficial, el Gobierno de Lula respondió por la vía diplomática. Llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
(Con información de EFE)


















