

“Hace cinco años recibí el diagnóstico de ELA. Desde entonces aprendí que las batallas más importantes no siempre se ganan. Algunas simplemente se libran con dignidad”, escribió. “El verdadero liderazgo no consiste en evitar el sufrimiento, sino en elegir quién queremos ser mientras lo atravesamos”, afirmó, y señaló que eso fue lo que el equipo le regaló al país durante este ciclo.
El ex legislador expresó su gratitud hacia todo el cuerpo técnico y los futbolistas por representar al país con honor en la máxima cita internacional, remarcando que el mayor legado del grupo no radica en la obtención de una copa, sino en la demostración de que el talento debe estar al servicio del colectivo.
Para finalizar, Bullrich reflexionó sobre el impacto que este proceso deja en la identidad nacional. Subrayó que el testimonio de entrega del equipo servirá como un faro para las próximas generaciones de argentinos, recordando que los triunfos más valiosos se construyen desde la humildad y la constancia frente a los momentos de frustración.

















