Como es la startup de Mateo Salvatto que promete construir casas de hormigón de 120 metros cuadrados en sólo 48 horas

NACIONALES..

Captura de pantalla 2026-06-27 090659

La construcción de viviendas experimenta una transformación en Argentina con la llegada de Grondplek, la empresa que impulsa una solución que permite montar la estructura de casas de hormigón de 120 metros cuadrados en sólo 48 horas. El proyecto, encabezado por Mateo Salvatto, busca acelerar y hacer más eficiente la industria, en un contexto de altos costos y gran demanda habitacional.

El sistema de impresión 3D de hormigón que Grondplek utiliza representa un cambio de paradigma en la edificación tradicional. Mediante equipos de gran formato, la compañía logra imprimir muros, paredes y estructuras internas para casas y piezas de infraestructura en tiempos que antes resultaban impensados para el sector. La tecnología, originaria de Europa y adaptada a los estándares regionales, elimina pasos clásicos como el uso de encofrados y la espera por el secado, optimizando tanto materiales como recursos humanos.

La propuesta de Grondplek surgió tras una etapa de investigación que incluyó el análisis de tecnologías globales y la adaptación de métodos a las necesidades de Latinoamérica. En 2019, el equipo identificó una oportunidad para transformar el mercado local y, al año siguiente, centró sus esfuerzos en validar materiales y prototipos. En 2021, la compañía inició operaciones en Argentina como distribuidor oficial de COBOD International, líder mundial en impresión 3D de hormigón. Ese mismo año, Grondplek se consolidó como la única empresa certificada en el país para operar este tipo de equipos de gran escala.

La impresora principal de Grondplek cuenta con una base de 11 metros de ancho por 11 metros de largo y alcanza una altura de 7 metros. El proceso se apoya en una planta mezcladora compacta que bombea una mezcla de cemento y aditivos directamente al cabezal impresor. El material se deposita capa a capa, siguiendo un diseño digital, lo que permite precisión y control sobre la cantidad utilizada. Según datos de la empresa, este método elimina los desperdicios y reduce los tiempos de obra en más de un 30% en comparación con la construcción convencional.

Mateo Salvatto, cofundador de Grondplek, enfatiza que la impresora completa la “obra gris” en 48 horas, es decir, estructura, muros y divisiones, pero no incluye terminaciones como instalaciones eléctricas, plomería o acabados. “La casa del futuro no se imprime sola, pero sí se automatiza la parte más pesada y repetitiva”, sostiene. Este enfoque permite que la intervención humana se concentre en las etapas de planificación, supervisión y terminación, desplazando tareas físicas intensivas hacia trabajos de mayor especialización.

La automatización no implica la desaparición de oficios, sino una reconfiguración de roles en la obra. El sistema requiere técnicos que ajusten la mezcla, operadores para controlar la impresora y especialistas que finalicen carpintería, pintura y colocación de servicios. De este modo, la tecnología se integra en la cadena productiva sin reemplazar completamente al trabajador, sino potenciando su labor.

Te puede interesar
Lo más visto