Desde entonces, las visitas de terceros deben ser autorizadas individualmente por la Justicia, con un máximo de dos jornadas semanales, dos horas de duración y hasta tres personas por cada encuentro. Ese esquema fue ahora nuevamente ratificado.
La Cámara también confirmó la utilización de la tobillera electrónica. La defensa sostenía que, después de un año sin incidentes y con custodia permanente en el domicilio, ya no existía riesgo de fuga que justificara mantener la tobillera.
Los jueces rechazaron ese argumento y señalaron que la legislación vigente establece el monitoreo electrónico como la regla general para quienes cumplen prisión domiciliaria y que la exención solo procede en situaciones excepcionales, vinculadas a cuestiones médicas, técnicas u operativas, circunstancias que no se verifican en este caso.
Otro de los planteos desestimados fue el referido al acceso a la terraza del edificio. El tribunal consideró que las restricciones horarias continúan siendo razonables porque buscan compatibilizar el derecho de la expresidenta a acceder a un espacio abierto con la necesidad de preservar la tranquilidad y la convivencia de los demás vecinos.
FUENTE: TN


















