Asimismo, subrayaron que, en 2018, también fue imputada "por los aportantes truchos", que dicho caso terminó señalado como parte de "irregularidades graves" en el financiamiento de su campaña: "Las causas avanzaron y terminaron con sobreseimiento, pero mientras tanto, a nadie ni se le ocurrió pedirle la renuncia, y primó la presunción de inocencia", añadieron.

"Dijo que Mauricio Macri no lo hubiese permitido, pero a pesar de la gravedad de las denuncias en su contra, el entonces Presidente nunca le pidió la renuncia y siguió en su cargo. Esa es su idea de ética: sobreactuar indignación cuando se trata de otros, pero impunidad total cuando le toca a ella. El doble estándar es grotesco", concluyeron.