El último cruce se produjo tras la apertura de sesiones del Congreso, cuando Petri acusó a Villarruel de haber favorecido a la oposición y de “apostar al fracaso del Gobierno”. La vicepresidenta respondió en redes sociales recordando problemas en la obra social de las Fuerzas Armadas durante la gestión de Petri y lo acusó de “vaciamiento”. El exministro redobló la apuesta y la llamó directamente “golpista”.
El episodio refleja las tensiones internas en el oficialismo. Villarruel, compañera de fórmula de Milei, ha mostrado diferencias con el rumbo del Gobierno y con algunos de sus aliados. La denuncia contra Petri y dos periodistas amplifica esas grietas y abre un frente judicial que podría prolongarse en el tiempo. Mientras tanto, los acusados insisten en que se trata de una maniobra política sin sustento legal. La vicepresidenta, en cambio, asegura que las acusaciones en su contra deben ser respondidas en tribunales.


















