

Es una maravilla de la ingeniería fiscal, ¿no les parece? En nuestra realidad, la gestión pública se habría convertido en una especie de "tenedor libre" VIP donde los comensales de siempre se sirven primero —casualmente, CON LA DE NUESTROS IMPUESTOS— mientras a vos te llega el ticket de la TASA MUNICIPAL para que lo pagues religiosamente, y si es en cuotas con interés, mejor para ellos.
Es casi poético: es como si te invitaran a una fiesta, te pidieran que traigas la bebida, la comida y hasta el hielo, y encima te cobraran el estacionamiento en la puerta de tu propia casa. Mientras tanto, en el sector exclusivo, ellos brindarían con etiquetas importadas que vos ni en fotos ves.
ESTA SERÍA LA RADIOGRAFÍA DE UNA CIUDAD QUE MIRA PARA OTRO LADO:
SE ESTARÍAN COBRANDO TASAS DE SERVICIOS QUE, EN LA PRÁCTICA, TENDRÍAN LA EFICIENCIA DE UN VENTILADOR DE CARTÓN.
LOS FONDOS QUE DEBERÍAN IR A ILUMINACIÓN PARA TU SEGURIDAD SE HABRÍAN "REESTRUCTURADO" EN GASTOS DE CORTESÍA QUE NADIE EXPLICA.
MIENTRAS TU ESFUERZO FINANCIA LA FIESTA, LAS RESPUESTAS OFICIALES TENDRÍAN EL MISMO PESO QUE UNA PROMESA DE CAMPAÑA EN DICIEMBRE.
Es el arte de la simulación. Te dicen que somos socios en el crecimiento, pero parece que la sociedad solo funciona cuando hay que pasar la gorra. Al final del día, el banquete sigue, pero el postre nunca llega a tu mesa.
















