

RAFAELA: ¿EL CONCEJO MUNICIPAL ES UN GASTO INÚTIL?
La sombra de la pauta "a dedo". En una ciudad golpeada por la inseguridad, el manejo de los fondos públicos en el Concejo Municipal de Rafaela estaría bajo la lupa. La denuncia de La Voz de Rafaela es contundente: existiría una falta de transparencia sistémica en las contrataciones de medios informativos, las cuales se realizarían de manera discrecional y sin un organigrama que el vecino pueda auditar.
Pactos de palabra y ética en jaque
Lo más grave no sería solo el reparto, sino la informalidad administrativa. Según fuentes del sector, las contrataciones no contarían con contratos serios ni licitaciones transparentes, sino que se decidirían "de palabra" entre pasillos. Esta modalidad afectaría directamente la Ley de Ética y Transparencia, convirtiendo el dinero de los impuestos en una caja de herramientas políticas para comprar silencios o voluntades.
El "pacto de silencio" de los ediles
¿Por qué el silencio es total en el recinto? La respuesta sería cínica: tanto los que se fueron como los que están ahora usarían el mismo sistema. Nadie querría "tirarse paladas de tierra" porque todos estarían, de una u otra forma, valiéndose de esta opacidad para su propio beneficio. Mientras el ciudadano de a pie exige seguridad, los concejales harían la vista gorda ante una caja que nadie se atrevería a abrir.
¿Institución o peso muerto?
Para el rafaelino que ve cómo le roban hasta los útiles escolares a sus hijos, el Concejo Municipal empezaría a ser considerado un gasto innecesario. Un órgano que debería controlar, pero que preferiría esconder los papeles de la pauta publicitaria. Si realmente hay transparencia, ¿por qué no publicarían hoy mismo el detalle de cuánto cobra cada medio y bajo qué contrato?
















