El estudio también evaluó distintas áreas de gestión. La política exterior y la defensa obtuvieron un 34% de satisfacción cada una, seguidas por la política energética, con el 31%, y la de seguridad, con el 30%. No obstante, ninguna alcanzó un saldo positivo general, ya que la insatisfacción superó a la aprobación. Las críticas más fuertes se concentraron en obras públicas e infraestructura, salud y educación, con un 72% de insatisfacción en cada área.
Entre las medidas específicas consultadas, la propuesta de inhabilitar a empresas que operen en las Islas Malvinas para extraer recursos en Vaca Muerta o adherir al RIGI sin autorización argentina obtuvo el mayor respaldo: el 53% se manifestó a favor y el 26% en contra. En contraste, la desregulación de la Ley de Tierras registró un 68% de rechazo y un 18% de apoyo. Los resultados retratan un escenario de desgaste para el Gobierno, con dificultades económicas como principal preocupación y una competencia electoral que, por ahora, mantiene un alto nivel de indecisión.




















