De esta manera, las cuotas que se difieran serán agregadas consecutivamente al final del esquema originalmente establecido, extendiendo el plazo por la cantidad de meses correspondiente, sin superposición con las cuotas posteriores.
Para Juan Senn, la medida tiene además un impacto que trasciende a cada familia: “Lo importante es que el barrio se llene de casas y de vecinos, y que de a poco se active también un sector de la economía. Además para acceder al beneficio deben presentar los correspondientes planos”, destacó.
En ese sentido, señaló que facilitar la construcción de las viviendas significa también generar movimiento en distintos sectores vinculados a la obra: trabajadores, albañiles, corralones, comercios y proveedores locales.
Una decisión que acompaña al vecino
Los concejales también valoraron la decisión adoptada por el Directorio del Instituto Municipal de la Vivienda de congelar en $183.000 el valor de la cuota durante octubre, noviembre y diciembre.
“Es una decisión que celebramos porque representa una muestra concreta de acompañamiento a los vecinos que hoy necesitan un alivio para poder sostener su proyecto de vivienda”, señalaron.
La ordenanza establece además que, una vez finalizado el período de prórroga, los adjudicatarios deberán retomar el pago de las cuotas actualizadas y podrán suscribir, junto con sus garantes, un nuevo convenio por las cuotas prorrogadas.
El objetivo es que el lote no quede como una promesa, sino que pueda transformarse en una casa, en un barrio con familias y en una oportunidad concreta para seguir movilizando la economía local.

















