El 26 de abril de 1996, el espacio nació como una respuesta para dar continuidad y contención a la vida activa de jóvenes y adultos, convirtiéndose en un eslabón fundamental para las trayectorias de vida de sus concurrentes y sus familias.
A lo largo de estos treinta años de trayectoria, la institución ha dejado una huella imborrable en el tejido social de Rafaela, consolidándose como un espacio seguro, cálido y estimulante que abraza el modelo social de la discapacidad, promoviendo de manera activa la autonomía personal, la autodeterminación, el ejercicio de los derechos y la dignificación de sus concurrentes.
Este camino recorrido ha sido posible gracias al esfuerzo diario, coordinado y profundamente sensible de un equipo interdisciplinario de profesionales, directivos, asistentes institucionales, el acompañamiento incondicional de las familias y la comunidad que sostiene este gran proyecto colectivo.
Soledad Henkin, directora de “La Huella”, recibió la placa que avala esta distinción. Hicieron entrega de la misma Mabel Fossatti, presidente del órgano legislativo local y Valeria Soltermam, propulsora del reconocimiento.
Por otro lado, se sometió a votación el proyecto del Departamento Ejecutivo Municipal donde se solicita la aprobación del diseño ganador del Concurso para la creación de la bandera local, cuya autora es Micaela Fernández.
El símbolo presenta una forma rectangular, con su campo dividido en dos franjas horizontales, superior celeste e inferior verde, ostentando en el centro un sol de treinta y dos rayos, integrados por un engranaje, espigas de trigo y la imagen de una fábrica.
El proyecto fue rechazado por siete votos negativos y dos positivos.
Por último, se votó una iniciativa que propone autorizar al Directorio del Instituto Municipal de la Vivienda a prorrogar, por única vez y por el término de 18 meses, el pago de las cuotas de los lotes pertenecientes al programa «Mi Suelo – 315 lotes», a quienes presenten planos aprobados y permiso de obra para iniciar la construcción de su vivienda.
Las cuotas objeto del diferimiento serán agregadas consecutivamente al final del plan de pagos originalmente pactado, extendiendo la duración total del mismo por la cantidad equivalente de meses, sin generar duplicación ni superposición con el cobro de las cuotas posteriores.
















