


Las veredas del centro, el Monumento a Lehmann y la Recova quedaron a muy poco de cumplir con la promesa de llegar en condiciones a los Juegos ODESUR.
Son obras con las que el intendente se había comprometido, realizadas con recursos de todos los rafaelinos. Estuvieron cerca, pero finalmente no llegaron a tiempo.
Ahora, lo importante es que no se frenen. Que se terminen y que los rafaelinos podamos disfrutarlas como corresponde.
Como muchos manifiestan, los ODESUR están concentrados en sus lugares de competencia y, por eso, se puede entender que estas obras no sean fundamentales para el desarrollo de los Juegos.
Pero sí había un anhelo: mostrar una Rafaela ordenada, puesta en valor y preparada para recibir un evento de estas características.
No pudo ser esta vez.
Pero todavía estamos a tiempo de terminar lo que empezamos.
A no aflojar. Rafaela merece tener estos espacios en las mejores condiciones. 

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