Lácteos Verónica vende sus plantas de Clason y Suardi en medio de su crisis financiera

REGIONALES..

lacteos_veronica_busca_vender_sus_plantas_de_clason_y_suardi_por_us155_millones_en_medio_de_su_concurso_preventivo

La empresa láctea santafesina, que atraviesa un concurso preventivo con un pasivo acumulado de $118.496 millones, acordó la venta de sus dos principales establecimientos fabriles. La operación deberá ser autorizada por la Justicia y genera nuevos interrogantes sobre el futuro de la compañía y de los más de 300 trabajadores que continúan vinculados a la firma.

    La crisis de Lácteos Verónica sumó un nuevo capítulo con el acuerdo para desprenderse de sus plantas industriales de Clason y Suardi, en una operación valuada en USD 15,5 millones. La maniobra se produce mientras la histórica empresa santafesina atraviesa un concurso preventivo, con un rojo acumulado de $118.496 millones, y enfrenta una situación crítica que mantiene en vilo a cientos de trabajadores.

    Los boletos de compraventa fueron suscriptos el pasado 2 de julio, antes de que la compañía formalizara su presentación judicial. De acuerdo con la información difundida, Lacterra S.A.S. ofertó USD 9 millones por el establecimiento de Clason, mientras que Copalac S.A.S. ofreció USD 6,5 millones por la planta de Suardi.

    Sin embargo, la operación todavía no está definitivamente cerrada. Debido al concurso preventivo de Lácteos Verónica, el traspaso de los establecimientos requiere la correspondiente autorización de la Justicia.

    La decisión de desprenderse de dos de sus principales activos industriales aparece como una alternativa para intentar hacer frente a la delicada situación financiera que atraviesa la compañía, aunque no despeja los interrogantes respecto de la continuidad de la empresa ni sobre el futuro de su estructura productiva.

    Dos sociedades creadas en plena crisis

    Uno de los aspectos que genera especial atención entre los trabajadores y representantes gremiales es la reciente constitución de las sociedades que aparecen vinculadas a la operación.

    Copalac S.A.S. fue creada el 11 de junio de 2026, mientras que Lacterra S.A.S. registró el inicio de sus operaciones el 19 de junio. Apenas unas semanas después, el 2 de julio, se concretaron los boletos correspondientes a la adquisición de las plantas.

    La situación es seguida de cerca por la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (ATILRA), que también cuestionó el esquema implementado en la planta de Suardi.

    En ese establecimiento comenzó a funcionar una modalidad de trabajo a fasón, aunque con una cantidad de trabajadores muy inferior a la que históricamente integraba la planta. Según el gremio, solamente entre 12 y 18 operarios volvieron a ingresar, sobre una nómina que anteriormente alcanzaba a 85 trabajadores.

    Desde ATILRA consideran que esta alternativa constituye una “salida coyuntural y provisoria”, por lo que advierten que no representa una solución definitiva para el conflicto laboral.

    Más de 300 trabajadores, a la espera de respuestas

    Detrás de la compleja situación financiera de Lácteos Verónica se encuentra un escenario laboral que se viene deteriorando desde hace meses.

    Más de 300 trabajadores permanecen formalmente vinculados a la empresa, pero atraviesan una situación crítica. Según las denuncias de las familias afectadas, los salarios no se perciben desde diciembre de 2025, a lo que se suman incumplimientos en el pago del aguinaldo y dificultades relacionadas con la cobertura de la obra social y los aportes jubilatorios.

    El impacto de la crisis se extiende así mucho más allá de los balances de la compañía. La paralización de las plantas y la falta de ingresos golpean directamente a los trabajadores y sus familias, que continúan esperando una definición sobre el futuro de sus puestos laborales.

    La situación también generó cuestionamientos hacia las autoridades provinciales. Los trabajadores sostienen que durante los primeros meses del conflicto el Ministerio de Trabajo de Santa Fe había comprometido gestiones y audiencias, aunque con el paso del tiempo esas instancias no habrían generado respuestas concretas.

    De una empresa con fuerte presencia a una estructura paralizada

    La crisis actual contrasta con la dimensión que Lácteos Verónica supo alcanzar dentro de la industria láctea argentina. La compañía llegó a procesar más de un millón de litros de leche diarios y a colocar sus productos en distintos mercados internacionales.

    Durante 2025, sin embargo, las dificultades financieras se profundizaron. La menor disponibilidad de materia prima redujo los niveles de producción y la utilización de la capacidad instalada, mientras se acumulaban problemas para afrontar los compromisos con proveedores y trabajadores.

    Con las plantas progresivamente desactivadas y un concurso preventivo en marcha, la venta de Clason y Suardi constituye ahora uno de los movimientos más importantes de la empresa para intentar atravesar la crisis.

    FUENTE: DIARIO CASTELLANOS

    Te puede interesar
    Lo más visto