El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido durante la madrugada luego de que quedara firme la condena a ocho años de prisión por delitos de corrupción vinculados, entre otros hechos, al manejo de fondos destinados a publicidad oficial.
Urribarri pasó la noche en la Alcaidía de Paraná junto con su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exministro de Cultura y Comunicación Pedro Báez, también condenados en la causa. Está previsto que sean derivados a la Unidad Penal N°1 de Paraná para comenzar a cumplir sus respectivas penas.
Báez fue el primero en ingresar a la Alcaidía, cerca de las 21.40. Posteriormente llegó Aguilera y, alrededor de las 2 de la madrugada, lo hizo Urribarri, quien fue trasladado desde Concordia.
La condena contra Sergio Urribarri
La detención fue ordenada luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara el último recurso pendiente, dejando firme la sentencia dictada contra el exmandatario por negociaciones incompatibles con la función pública y peculado.
Urribarri, de 67 años, había sido condenado en 2022. Según lo acreditado en la causa, existió un esquema de utilización irregular de fondos públicos que involucró contrataciones de publicidad oficial y empresas vinculadas a Aguilera entre 2010 y 2015.
La investigación determinó 143 operaciones irregulares y un perjuicio económico superior a los 12 millones de pesos para la provincia.
La defensa del exgobernador intentó evitar su alojamiento en una unidad penitenciaria mediante un pedido de prisión domiciliaria, para el cual invocó cuestiones vinculadas con su estado de salud.
El tribunal, sin embargo, rechazó el planteo al considerar que no se habían acreditado motivos suficientes para suspender la ejecución de la condena ni conceder ese beneficio.
Con la sentencia firme, la Justicia ordenó la detención inmediata de Urribarri, Aguilera y Báez. Tras permanecer inicialmente en la Alcaidía, los tres deberán ser trasladados a la cárcel de Paraná para comenzar a cumplir las penas impuestas.



















