Calle rechazó las acusaciones y sostuvo que se trata de una disputa interna de poder. También negó tener los cargos o funciones que se le atribuyen y aseguró que no es empleada de USEM ni ocupa actualmente un puesto en la UOM. La combinación de esas operaciones, sus vínculos políticos y sindicales y la investigación sobre el manejo de fondos de la UOM hizo que su nombre cobrara especial relevancia luego de conocerse que vive en el mismo edificio que Cristina Kirchner.
Hasta el momento, la Justicia investiga las operaciones y los vínculos mencionados, pero la adquisición del departamento, por sí misma, no demuestra la existencia de un delito. Calle, por su parte, sostiene que las acusaciones forman parte de una disputa sindical y negó las irregularidades que se le atribuyen.



















