SANTA FE: MARÍA BELÉN LECISA SOBREVIVIÓ A UNA FRACTURA DE CRÁNEO Y RECLAMA JUSTICIA Y PIDE CARCEL PARA EL AGRESOR

INSEGURIDAD..

bc29d391-12c7-48fc-9a80-0ef20d73ffddSANTA FE: María Belén Lecisa contó el dramático episodio que atravesó durante las últimas semanas, luego de sufrir una agresión que le provocó una fractura de cráneo con hundimiento y por la que debió ser sometida a una cirugía de alto riesgo.
Según relató, todo comenzó el 4 de agosto, cuando un vecino, identificado con las iniciales U. D. T., se encontraba provocando disturbios en el pasillo donde viven varias familias en calle Risso 5600, barrio Scarafía. María Belén aseguró que el hombre estaba alterado y que había protagonizado diferentes situaciones de conflicto, por lo que en dos oportunidades le pidió a la madre que interviniera.
Al día siguiente, el episodio volvió a repetirse. María Belén contó que se acercó nuevamente para reclamar y que, en ese momento, el acusado habría tomado una piedra y se la arrojó contra la cabeza.
El golpe le hizo perder el conocimiento. Cuando despertó, aseguró que no entendía qué estaba pasando y que escuchaba a personas gritando. Fue trasladada a un centro de salud, donde recibió atención médica y le realizaron puntos de sutura.
Sin embargo, horas después, ya en su domicilio, comenzó a sufrir fuertes mareos, vómitos y dolores de cabeza. Luego recibió la indicación de regresar de manera urgente al hospital, donde le informaron que tenía una fractura de cráneo con hundimiento y riesgo para su vida.
María Belén fue trasladada al Hospital Cullen, donde quedó internada. Allí comenzó un período de observación considerado crítico y los médicos evaluaron su evolución antes de avanzar con una intervención quirúrgica.
El 12 de agosto fue sometida a una operación que se extendió durante aproximadamente cuatro horas. La intervención tuvo como objetivo reparar el daño provocado en el cráneo.
“Entré al quirófano, pero no sabía si podía salir”, contó María Belén al recordar aquel momento.
La cirugía tuvo una evolución favorable. Después de varios días de internación y controles médicos, recibió el alta y regresó a su casa.
Ahora afronta una extensa recuperación. Debe evitar golpes y caídas, no puede realizar determinados movimientos y todavía presenta mareos, especialmente cuando se agacha o mira hacia abajo. Además, existe la posibilidad de que la lesión le deje secuelas y que pueda sufrir convulsiones, por lo que deberá continuar con controles médicos y cuidados durante su recuperación.
Pero además de las secuelas físicas, María Belén enfrenta una preocupación que considera todavía más grave: el temor de que el acusado vuelva a acercarse.
Según denunció, U. D. T. recuperó la libertad luego de que la causa fuera caratulada provisoriamente como lesiones leves dolosas, con una medida perimetral.
La decisión generó indignación en la víctima, quien considera que la calificación no refleja la gravedad de las consecuencias que sufrió.
“¿Lesiones leves? Me abrieron toda la cabeza porque tenían que reparar el cráneo y levantar el hundimiento”, cuestionó.
Durante los días más difíciles de su internación, sus tres hijos fueron el principal motivo para seguir adelante. “No quería dejar a mis hijos solos”, expresó.
Hoy, después de haber estado al borde de la muerte y de atravesar una cirugía de alto riesgo, María Belén intenta reconstruir su vida mientras continúa con su recuperación.
“Yo me salvé de milagro. Volví a nacer”, sostuvo.
Su pedido ahora es claro: que la Justicia evalúe la gravedad de lo ocurrido y que se adopten las medidas necesarias para evitar que vuelva a ser víctima de violencia.

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