“Como profesional de la salud mental quiero que quede claro que eso no es depresión, es una profunda tristeza por las condiciones de injusticia en las que le toca transitar estos últimos años”, dijo en ese momento a Página/12 la psicóloga que la atiende, Gabriela Dueñas.
Según explicó, “son años en los que también perdió a su hijo y a su pareja”. “En un contexto donde vos ves las maldades que pasan y nadie va preso, mientras que lo que ella hizo fue tratar de empoderar a los compañeros de la Tupac para que tengan mejores condiciones de vida”, agregó. “No soporta más, no tolera más tanta injusticia, es demasiado tiempo”.
Además de su hijo, mientras Sala se encontraba detenida en prisión domiciliaria falleció su esposo, Raúl Noro.
“Para ella, son 10 años de una pesadilla de la que no puede despertar. Cuando salga a la calle no va a encontrar a amigas y compañeros que fallecieron por el Covid. Cree que ha sacrificado a su familia y lo lamenta mucho. Es como una mochila que lleva puesta por la pérdida de su hijo y su marido”, contó a Página/12 su hija, Claudia, cuando se cumplieron diez años de su detención.
Según Rachid, el diagnóstico de Sala es una trombosis profunda en el miembro inferior izquierdo y el síndrome de May-Thurne, que complejiza su cuadro. “Vive disparando una sintomatología que asusta”, explicó el sanitarista.
FUENTE: PAGINA12



















