

La restauración de la emblemática Recova Ripamonti estaría quedando envuelta en un severo escándalo técnico por la pésima calidad de los trabajos ejecutados. Un reconocido profesional de la arquitectura consultado por La Voz de Rafaela calificó las maniobras oficiales como una verdadera "chapucería" sobre el patrimonio histórico. En lugar de una reconstrucción estructural desde cero, la gestión municipal habría optado por aplicar parches rústicos que ignoran los protocolos mínimos de conservación. El especialista advirtió que las cuadrillas están revocando directamente sobre revoques sueltos y muros afectados por la humedad, donde la arena se desprende al tacto. La maniobra repetiría la misma negligencia cometida en el Museo Municipal, donde las paredes recién intervenidas ya presentan pintura inflada y desprendimientos masivos. Los cronistas de La Voz de Rafaela confirman que el desmanejo técnico condena al icónico espacio a sufrir un deterioro acelerado a los pocos meses de su entrega. La decisión de no contratar a verdaderos especialistas en restauración edilicia expone una preocupante improvisación en el cuidado de los símbolos de la identidad rafaelina. Según fuentes del sector de la construcción, la prisa por mostrar obras terminadas prima por encima de los criterios elementales de durabilidad y rigor patrimonial.

La restauración de la emblemática Recova Ripamonti estaría quedando envuelta en un severo escándalo técnico por la pésima calidad de los trabajos ejecutados. Un reconocido profesional de la arquitectura consultado por La Voz de Rafaela calificó las maniobras oficiales como una verdadera "chapucería" sobre el patrimonio histórico. En lugar de una reconstrucción estructural desde cero, la gestión municipal habría optado por aplicar parches rústicos que ignoran los protocolos mínimos de conservación. El especialista advirtió que las cuadrillas están revocando directamente sobre revoques sueltos y muros afectados por la humedad, donde la arena se desprende al tacto. La maniobra repetiría la misma negligencia cometida en el Museo Municipal, donde las paredes recién intervenidas ya presentan pintura inflada y desprendimientos masivos. Los cronistas de La Voz de Rafaela confirman que el desmanejo técnico condena al icónico espacio a sufrir un deterioro acelerado a los pocos meses de su entrega. La decisión de no contratar a verdaderos especialistas en restauración edilicia expone una preocupante improvisación en el cuidado de los símbolos de la identidad rafaelina. Según fuentes del sector de la construcción, la prisa por mostrar obras terminadas prima por encima de los criterios elementales de durabilidad y rigor patrimonial.

La insensibilidad del Ejecutivo municipal estaría malgastando fondos públicos en arreglos cosméticos que deberán volver a licitarse en el corto plazo. El malestar de los profesionales locales aumenta ante la falta de controles y auditorías sobre los materiales y las técnicas empleadas en el casco histórico. Tratar a la Recova Ripamonti como si fuera un revoque de ocasión constituye una falta de respeto irreparable a la memoria arquitectónica de la ciudad. La impericia del Gabinete local desnuda una constante: priorizar el impacto visual para las fotos de gestión antes que la calidad de las obras públicas. El reclamo de las instituciones exige suspender los parches rústicos y convocar a restauradores capacitados que garanticen la preservación adecuada del inmueble. La historia rafaelina termina siendo víctima de la apatía y el apuro electoral de una administración que no sabe cuidar lo que pertenece al pueblo. Sigan revocando sobre el salitre y la humedad para maquillar la foto, muchachos, que el revoque se les cae antes de que terminen de cortar la cinta.
Para denuncias o aportes sobre esta investigación, comuníquese con el autor:
Fernando Núñez (La Voz de Rafaela) - TE: 3492 64-1393

















