En Nación reconocen que por ese cuerpo pasan causas sensibles para la administración libertaria. Entre ellas figuran la investigación por $LIBRA, el expediente por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad y la situación judicial del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, además de otros procesos de alto impacto político.
El oficialismo se entusiasma con el movimiento y admite internamente que la nueva composición podría funcionar como un nuevo eje de presión frente a las decisiones de primera instancia. La Cámara no puede impedir que los jueces investiguen, pero sí tiene facultades para confirmar, revocar o modificar sus resoluciones y determinar el rumbo de los expedientes cuando llegan en apelación.
El Gobierno convirtió la cobertura de vacantes en una de sus principales agendas después de la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia. La nueva conducción aceleró el envío de candidatos al Senado, profundizó las negociaciones con bloques dialoguistas y ya superó el centenar de designaciones entre jueces, fiscales y defensores.
El Ejecutivo dejó en claro esa prioridad en la última sesión de la Cámara alta. Para la mesa política, el principal objetivo era aprobar la tanda de pliegos judiciales, que finalmente recibió luz verde, por encima de la necesidad de avanzar de inmediato con el paquete de propiedad privada.
La Casa Rosada reconoce que la postergación de esa última iniciativa generó tensión con la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, pero sostiene que no alteró el orden de urgencias. La apuesta para agosto será concentrar en Diputados las reformas económicas que Milei quiere exhibir como ejes de gestión y completar en el Senado nombramientos sensibles para la estructura de la Justicia federal.



















