Aunque minutos después el diputado de La Libertad Avanza accedió a otorgarle el micrófono pidiéndole que "elevara el nivel del Congreso", la tregua duró segundos. Grabois retomó el aire con ironía pura: "Si lo elevo al tuyo, va a ser al nivel de una suela". Incluso acalló las advertencias de las autoridades de la comisión exigiéndoles que se "callaran la boca".
El momento más bizarro de la jornada llegó cuando la discusión ideológica mutó en un desafío barrial. Benegas Lynch chicaneó al dirigente social exponiendo sus supuestas contradicciones fuera del ámbito legislativo: “Después nos encontramos en la calle, vestido de jean y zapatillas, y me saludás. Y acá te hacés el picante”. Recogiendo el guante de inmediato, Grabois retrucó con tono amenazante: “Yo ahora estoy vestido de zapatillas y jean. Si querés, nos encontramos ahora en un rato. No tengo problema”.
Dictamen blindado para el oficialismo
Más allá del violento cruce que acaparó todas las miradas, La Libertad Avanza logró aislar el escándalo y avanzó con su agenda legislativa. El oficialismo consiguió emitir dictamen favorable para dos proyectos económicos de vital importancia para la Casa Rosada: el acuerdo de conciliación final para saldar las deudas con los fondos Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund, y la aprobación del denominado “Súper RIGI”, el ambicioso esquema fiscal que busca atraer megaversiones extranjeras que superen los 1.000 millones de dólares.


















