Con solo unas horas de diferencia entre un caso y el otro, la guardia de urgencias del Hospital J. B. Iturraspe de San Francisco se convirtió en el denominador común para recibir a dos hombres que sufrieron serias agresiones con armas blancas en distintos puntos de la zona.
El primer episodio se registró durante las primeras horas de la madrugada. En ese momento, el Personal policial tomó conocimiento a través del Hospital del ingreso de un joven que presentaba una lesión provocada con un arma blanca.
Cuando los uniformados procedieron a entrevistarlo para intentar reconstruir lo sucedido, el muchacho aportó los primeros detalles del violento ataque. «Según manifestó el damnificado, el hecho se habría producido tras una discusión con una mujer en circunstancias que son materia de investigación». Ante esta situación, «el paciente recibió atención médica en el centro de salud, donde se le practicaron curaciones y estudios complementarios para evaluar la magnitud de la herida», mientras la policía intenta determinar qué fue lo que pasó.
El segundo en Frontera
Cuando la calma parecía retornar, en horas de la mañana de este miércoles 17 de Junio, una nueva alerta médica movilizó a los efectivos policiales hacia el nosocomio. En esta oportunidad, se notificó del ingreso de un hombre a la guardia de urgencias del Hospital J. B. Iturraspe, quien presentaba una lesión producida por un arma blanca en uno de sus antebrazos.
Al igual que en el caso anterior, los agentes indagaron sobre el origen de la agresión. «Según manifestó el paciente, el hecho habría ocurrido horas antes en Frontera, provincia de Santa Fe», cruzando el límite interprovincial para buscar asistencia de apuro en San Francisco. Afortunadamente para él, la situación no pasó a mayores: «Se le realizaron las curaciones correspondientes y posteriormente fue dado de alta».
Por ambos sucesos sangrientos, las autoridades locales confirmaron que se iniciaron las actuaciones correspondientes para el esclarecimiento de cada uno de los hechos, abriendo los legajos de rigor que permitan identificar y poner a disposición de la Justicia a los agresores.


















