La Vicepresidenta cuestionó con dureza a la jefa de la bancada de La Libertad Avanza tras la sorpresiva ampliación de la lista de postulantes a jueces.
La Cámara de Senadores de la Nación se convirtió nuevamente en el epicentro de una feroz interna dentro del oficialismo. En la previa de la sesión ordinaria, la vicepresidenta de la Nación y titular del cuerpo, Victoria Villarruel, lanzó duras críticas hacia la presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich. El foco del conflicto radica en lo que la presidencia del Senado considera una falta de previsibilidad y un "desmanejo" en la incorporación a último momento de más de una veintena de pliegos judiciales que no contaban con el consenso original.
Al ingresar al Palacio Legislativo —tras sufrir una demora debido a un cuadro gripal—, Villarruel no ocultó su malestar ante la prensa acreditada por las modificaciones de último minuto en el temario que se había pautado originalmente en la reunión de Labor Parlamentaria.
De 50 a 73 pliegos: los motivos del fuerte reclamo de la Vicepresidenta
La controversia escaló cuando los cronistas consultaron a la funcionaria sobre la alteración del orden del día. Según el acuerdo preliminar alcanzado entre las distintas fuerzas políticas, la jornada parlamentaria preveía el debate de 50 designaciones de magistrados. Sin embargo, al momento de abrirse el recinto, la nómina oficial se había elevado drásticamente a 73 postulaciones."Hay que preguntarle a Patricia Bullrich por qué nos somete a esta situación. Ayer eran 50 pliegos, después 53 y hoy 73. No es serio, estamos hablando de jueces, no estamos juntando caramelos en un kiosco", fustigó Villarruel con tono severo.
La titular de la Cámara alta insistió en que el listado definitivo fue entregado a las autoridades del Senado con apenas media hora de anticipación, lo que impidió un análisis riguroso de las carpetas por parte de los legisladores. "Hay que preguntarle a la presidenta del bloque de LLA, que nos somete a este descontrol", remarcó.
El "caso Michelli" y el desafío a la estrategia de la Casa Rosada
El trasfondo del quiebre institucional responde a la polémica desatada en torno a la postulación de la jueza María Verónica Michelli. La candidatura de la magistrada había obtenido dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos con el respaldo transversal de nueve firmas pertenecientes al PRO, la Unión Cívica Radical, bloques provinciales y la propia bancada libertaria.
No obstante, en un sorpresivo giro de estrategia, el Poder Ejecutivo nacional ordenó retirar el pliego de Michelli de las prioridades parlamentarias. La decisión de la Casa Rosada no solo causó desconcierto en el Congreso, sino que abrió un debate legal sobre si el presidente puede retirar de forma unilateral un pliego que ya posee dictamen de comisión listo para ser votado por el pleno.
En ese marco, Villarruel confirmó que mantuvo una audiencia privada con Michelli a pedido de la propia jueza para interiorizarse sobre su situación:
Postura de la Presidencia:Desde el entorno de la Vicepresidenta explicaron que su accionar responde estrictamente al respeto de la institucionalidad. "El pliego de Michelli tiene nueve firmas y ella no va a ir en contra de las mayorías del Senado", deslizaron sus colaboradores.
Presión de la oposición:Durante el debate en el recinto, el jefe de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, metió cuña en la interna libertaria al revelar que la propia Villarruel había defendido el tratamiento del expediente en Labor Parlamentaria. Incluso, el peronismo ofreció habilitar los dos tercios de los votos para convalidar el nombramiento de la jueza de forma inmediata.