El niño baleado en la escuela de San Cristóbal fue dado de alta: "Está feliz y volvió a jugar al fútbol", dijo su tía

REGIONALES..

escuela-mariano-moreno-san-cristobal-2

La tía de Felipe, el chico de 13 años que estuvo 8 días internado en el Hospital Alassia, destacó que el joven ya está en su casa y retomó sus actividades. "Arrancó fútbol y tuvo un almuerzo con sus compañeros".

Luego de que este martes hayan dado de alta a Felipe, el niño de 13 años baleado en la escuela de San Cristóbal en el tiroteo que perdió la vida Ian Cabrera, su tía dialogó con AIRE y habló sobre cómo se encuentra el joven, que pasó 8 días internado en el Hospital Orlando Alassia.

Felipe había sido trasladado el lunes 30 de marzo a la capital provincial luego de ser alcanzado por los disparos efectuados por otro menor, identificado como Gino C., quien abrió fuego con una escopeta minutos antes del inicio de la jornada escolar.

 “Está feliz y pudo volver a su casa”, tras 8 días internados en el Hospital Alassia

En diálogo con AIRE, Valeria, tía del adolescente, confirmó que el joven ya se encuentra en su hogar y evoluciona favorablemente.

 

“Feli ya está en su casa, pudo descansar bien después de varios días, porque hubo algunos en los que si no le ponían calmantes no se podía dormir. Como familia estamos muy felices”, expresó.

 

En cuanto a su estado anímico, detalló que el menor logró asimilar lo ocurrido con acompañamiento profesional. “Está contento. Lo trataron rápido, tanto psicólogos como psiquiatra, y aceptó más la realidad. Es un nene de 13 años y gracias a Dios no le afectó tanto”, sostuvo.

Cómo sigue su recuperación

Felipe deberá continuar con controles médicos en las próximas semanas. Según precisó su familia, tendrá seguimiento con un oftalmólogo y un psiquiatra como parte del tratamiento integral.

 

Por el momento, no regresará a clases. “Esta semana no van a iniciar las clases en la escuela Mariano Moreno, aunque sí en el resto de los colegios de San Cristóbal”, indicó su tía.

De a poco retoma su rutina

A pesar del impacto del hecho, el adolescente comenzó a retomar algunas actividades cotidianas. Ya pudo volver a practicar fútbol y compartir un almuerzo con sus compañeros.

 

“Está feliz”, resumió su tía, marcando un signo alentador en medio de la conmoción que generó el violento episodio en la comunidad educativa.

FUENTE: AIRE DIGITAL

Te puede interesar
Lo más visto