El caso reavivó las tensiones en el paddock por posibles “zonas grises” del reglamento
En la antesala alGran Premio de Japón, laFórmula 1está envuelta en una controversia técnica luego de que una escudería pusiera bajo sospecha una pieza del monoplaza deMercedes. El foco del conflicto está en el alerón delantero del equipo alemán que, según trascendió, ya es motivo de una investigación de laFIA.
La entidad reguladora de la categoría analiza si el diseño cumple completamente con la normativa. Es que luego delGran Premio de China, cada escudería estuvo obligada por reglamento a hacer público su diseño, lo que permitió a la FIA y a los demás equipos rivales revisar cada detalle de los nuevos monoplazas.
El hecho que desafía el reglamento es elalerón delantero del W17 del equipo a cargo deToto Wolffy su posible funcionamiento “de dos fases”. En una primera etapa, el sistema cumple con el límite reglamentario de 400 milisegundos exigido por la FIA, pero luego continuaría cerrándose de forma más lenta.
La controversia radica en unposible vacío reglamentario: el dispositivo superaría los controles electrónicos, aunque su comportamiento completo en pista podría no ajustarse plenamente a lo permitido.
Se habla de un gris legal, ya quehasta el 1 de junio el reglamento deja márgenes de interpretaciónen aspectos técnicos clave que particularmente beneficiaban a la escudería deGeorge Russell y Kimi Antonelli.
En ese contexto, la FIA ya definió que a partir de esa fechamodificará la normativasobre la relación de compresión de los motores paraevitar ventajasderivadas de interpretaciones reglamentarias.
Si bien por el momentono se confirmó una sanciónni una resolución definitiva, la investigación sigue conNikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, al mando junto al equipo técnico del organismo.