
Parece que en la Rafaela del "orden", las mañanas de domingo se habrían convertido en un terreno sin ley. Alrededor de las 07:10, en la intersección de Mainardi y E. Poggi, un Fiat Palio terminó su carrera incrustado violentamente contra un árbol, en un hecho que vuelve a poner bajo la lupa la alarmante falta de controles y el crecimiento descontrolado de los accidentes en la ciudad.
Lo más curioso —y preocupante— de este siniestro es el misterio que lo rodea. A pesar de haber ocurrido a plena luz del día y con visibilidad óptima, no se informaron datos del conductor ni las causas del impacto. El personal policial se hizo cargo del procedimiento con un hermetismo total, dejando más dudas que certezas sobre lo que realmente pasó en esa esquina del Barrio Güemes

















