
El proceso de elecciones vecinales previsto para el próximo 15 de marzo en Rafaela quedó atravesado por una serie de irregularidades administrativas que obligaron al Concejo Municipal a intervenir para resolver distintos conflictos surgidos en tres barrios de la ciudad. Se trata de una situación inédita: es la primera vez en la historia local que controversias vinculadas al proceso electoral de vecinales deben ser dirimidas en el ámbito del cuerpo legislativo.
Los casos llegaron al Concejo a partir de reclamos formales presentados por vecinos de los barrios Villa Rosas, Belgrano y Virgen del Rosario, quienes solicitaron una definición institucional ante presuntas irregularidades en la aplicación de la ordenanza que regula las elecciones vecinales. La normativa establece procedimientos y plazos específicos para la presentación de listas, la recepción de documentación y el tratamiento de eventuales impugnaciones, aspectos que —según se planteó durante la sesión— no habrían sido respetados por el área municipal de Vecinales.
Entre los cuestionamientos más reiterados se mencionó la falta de cumplimiento de los plazos establecidos para la presentación de listas y de impugnaciones, así como también el rol que debían cumplir las juntas electorales de cada barrio, órganos previstos por la ordenanza para garantizar la transparencia y regularidad del proceso. De acuerdo con lo expuesto por concejales durante el debate, en varios casos la documentación no fue presentada ante estas juntas sino directamente en la oficina municipal de Vecinales, lugar que las recibía sin hacer la pertinente aclaración a las listas.
El caso que generó mayor discusión fue el del barrio Villa Rosas. Allí, la lista 2 encabezada por Franco Comelatto y Virginia Maldonado sostuvo que recibió indicaciones desde el área municipal de Vecinales para presentar la documentación en la dependencia municipal y no ante la junta electoral barrial. Posteriormente, la presidenta de la vecinal, Mariana Bertolín, dio curso a una impugnación contra esa lista argumentando que la documentación había sido presentada en un ámbito incorrecto.
Durante el debate en el Concejo también se mencionaron inconsistencias en la documentación vinculada al ingreso del pedido de impugnación, incluyendo modificaciones en publicaciones y cambios en hojas impresas con distintas firmas. A partir de esa situación, la lista impugnada apeló la decisión y el conflicto llegó al cuerpo legislativo.
El bloque justicialista sostuvo durante la sesión que, ante un error administrativo originado en indicaciones provenientes del propio municipio, debía garantizarse la participación de la lista y permitir que el barrio pueda votar entre las dos propuestas. Tampoco fue probado en autos que la impuganción por parte de Bertolím fuera presentada en tiempo y forma. Sin embargo, la mayoría del cuerpo resolvió mantener la impugnación.
La votación contó con el acompañamiento de los concejales del oficialismo —Juan Scavino, Lisandro Marsico y Carla Boidi— junto con los representantes de La Libertad Avanza, Fabricio Dellasanta y Milagros Zafra. Fue muy llamativa la contradicción entre la postura crítica de LLA sobre el desarrollo del proceso, pero que en la votación apoyaran al oficialismo que defendía a una persona militante y excandidata del espacio oficial -PDP- contratada actual por el Gobierno municipal. De este modo, se definió que la lista 2 no participe en el proceso electoral, por lo que finalmente no habrá elecciones en el barrio Villa Rosas. De igual manera queda muy claro que los pedidos de la Federación de Vecinales en el último año y medio sobre la necesidad de actualizar las ordenanzas eran plenamente fundamentados y que habrá que proceder en el curso del año que se inicia.
En el barrio Belgrano, en tanto, el Concejo resolvió hacer lugar a una impugnación presentada contra una de las listas debido a irregularidades en la documentación de avales y domicilios de los firmantes, que no corresponderían al barrio como exige la normativa vigente. Situación que se detectó en el Concejo, mientras en ejecutivo no lo advirtió.
Distinta fue la resolución para el barrio Virgen del Rosario. Allí se determinó habilitar la participación de ambas listas, lo que permitirá que el proceso electoral se lleve adelante con normalidad el próximo 15 de marzo.
Más allá de las resoluciones particulares, el debate dejó al descubierto cuestionamientos a la actuación del área municipal de Vecinales, señalada por concejales de la oposición por presuntas falencias administrativas y por no haber aplicado correctamente los procedimientos establecidos en la ordenanza.
La situación también abrió una discusión política más amplia sobre el rol del municipio en la organización de estos procesos y sobre la necesidad de garantizar reglas claras y equitativas para todos los vecinos que desean participar en la vida institucional de sus barrios. Quedó en evidencia también que el Gobierno se excedió en su misión de manera que no pocos consideraron que se constituyó indebidamente en juez y parte del proceso debido a sus intereses políticos.
Durante la sesión, varios concejales remarcaron que las elecciones vecinales constituyen un espacio clave de participación ciudadana, sostenido en gran parte por el compromiso voluntario de vecinos que trabajan ad honorem por sus comunidades. En ese marco, advirtieron que los errores administrativos o la falta de transparencia en la organización del proceso pueden terminar desalentando la participación y generando desconfianza en las instituciones.
Una situación que no mejora y suma acciones legales
No está claro aún si los problemas terminaron. Se conoce positivamente que hay acciones legales iniciadas en la Justicia Ordinaria, y que no serían las únicas en las próximas horas. Así entran en juego rumores de apelaciones pero también eventuales casos de denuncias penales por adulteración de documentos públicos e incumplimientos de los deberes de funcionarios.
FUENTE: DIARIO CASTELLANOS


















