Devaluación a $1.000 y liberar el dólar financiero: la "paritaria" que Domingo Cavallo negocia con Luis Caputo

ECONOMIA 03 de julio de 2024 . .
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La ola de incertidumbre que afecta los activos argentinos avanza al tiempo que el Gobierno evidencia improvisación. El FMI gana todas las miradas. ¿Devaluación?

Primero el FMI, luego Domingo Cavallo. Luego, de nuevo, el FMI, y posteriormente, Cavallo, de nuevo. Todo es posible en el ecosistema devaluación y dólar. Y así. La maquinaria de cruzar la propaladora oficial del “plan económico” goza de buena salud.

Ayer, la novedad: el exministro de Economía y otrora asesor presidencial Domingo Cavallo se dio el lujo de hacerle, casi con dibujitos, un croquis, una especie de rayuela, de lo que debería ser la salida del agujero macroeconómico y financiero en el que se encuentra el Gobierno. La suba del riesgo país por encima de los 1500 puntos y inmediata caída de los bonos soberanos se acordonó a una baja rotunda de las cotizaciones de las acciones.

Volviendo a Cavallo, a mano alzada, dibujó casi en una especie de paso a paso, lo más importante, es que le dijo al tándem Milei-Caputo cómo deben proceder de aquí en adelante si no quieren verse rápidamente las caras con esa árida superficie que es la restricción de dólares y sus consecuentes tensiones.
En poco más de una carilla, Cavallo escribió que el tipo de cambio oficial debe buscar rápidamente la zona de los $1.000, eliminar el dólar blend, abortar el crawiling del 2% y retirar el impuesto PAIS. Es decir, devaluación seguida de una especie de liberación del dólar financiero.
Kristalina, tienes un mensaje de Domingo
El dato es que Cavallo se manda “mensajitos” con la gente del FMI. En los últimos días, subió varias veces su recomendación de "prestar atención a la sugerencia implícita en el último informe del staff del FMI". Entiende que la reducción de 10 puntos porcentuales en el impuesto PAIS debería poder acotar el efecto de la suba en el precio del dólar sobre el costo de las importaciones. A ello le agrega el efecto-tasa, es decir, la suba de tasas a niveles positivos en términos reales.

Todo esto, dice el economista, sumado al reemplazo del mercado del dólar CCL por una liberalización total del cepo en esa plaza, ayudarán a reducir la brecha, en gran parte porque esto generaría incentivos al ingreso de divisas proveniente del blanqueo de capitales, del turismo y de los servicios que hoy los argentinos brindan en el exterior.

"Es posible que, con estas medidas, la expectativa de una fuerte devaluación pueda transformarse en la de un aumento limitado de la tasa de crawl, de ninguna manera peligrosa si en pocos meses puede lograrse una unificación completa del mercado cambiario sin salto devaluatorio", sostuvo.

Todos a bordo en la nave S.S.Salto Cambiario
Un viaje corto a las ideas de Cavallo evidencia que, para el economista, si todo sigue como está, las reservas van a caer y la brecha tendería a ampliarse. Lo estima en tanto el dólar blend le quitaría poder de acumulación al BCRA y porque, a partir de julio, la autoridad monetaria ya no podrá seguir postergando pagos de importaciones como hizo en el primer semestre. Además, piensa que se vienen pagos de deuda muy altos en los próximos meses y que, sumado a ello, el cepo impide un saldo positivo en la cuenta capital de la balanza de pagos.

Como ya se dijo, el Gobierno sigue concentrado en tratar de imponer su mirada del devenir macroeconómico y financiero. Mira para otro lado, y hace caso omiso de aquellos sectores que plantean sus dudas, que parecieran multiplicarse a medida que pasan las horas.

La falta de condiciones para levantar el cepo cambiario, y el virtual atraso del tipo de cambio oficial -la extensión de la brecha con el dólar CCL y el MEP- obliga a pensar que, las características del programa puesto en marcha, aún no da frutos, no convence, no genera la adhesión que precisa ese esquema. Para el Gobierno, a fines del tercer trimestre comenzará, supuestamente, el ciclo de salida del cepo cambiario.

Menos reservas y el protagonismo del FMI
El dato es que Bausili blanqueó el último viernes que junio terminó con saldo negativo en reservas y, atención, que es “probable” que el tercer trimestre termine con un negativo de unos u$s3.000 millones. “Es normal en los inviernos en Argentina”, dijo el titular del BCRA.

En otro orden de cosas, se pondera por estas horas la posibilidad de “new money” por parte del FMI para la Argentina. Ahí están puestas las miradas. En rigor, es una ecuación inversamente proporcional: cuanto mayor debilidad evidencia el Gobierno en materia financiera, mayor atención comienza a merecer el único proveedor de dólares que aparece en el horizonte. Es lo que pide el FMI versus lo que la Casa Rosada está dispuesta a dar, una pulseada que, en el mejor de los casos refleja que ya se está negociando.

La pregunta que habrá que hacerse es si, para rubricar una nueva fase del programa y, además, para conseguir esos u$s 10.000 M adicionales, el Gobierno no tendrá que dar alguna señal de aceptación. ¿Devaluación y posterior unificación cambiaria? Es justo lo que recomienda Cavallo, aunque con una parada en el medio: la liberación del dólar financiero.

FUENTE: AMBITO

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