Mónica Aquino: los restos hallados en una casa de Coronel Dorrego fueron enviados a Rafaela para el peritaje

RAFAELA 12 de junio de 2024 . .
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Primero se definirá si son huesos humanos o animales, para luego avanzar en un posible análisis de ADN para determinar si se trata de Mónica Aquino.

Los restos óseos que fueron encontrados enterrados en el quincho de una vivienda en barrio Coronel Dorrego el sábado por la noche fueron enviados a Rafaela para ser analizados.
 
La Fiscalía espera que durante el miércoles estén los primeros resultados para avanzar luego en un posible análisis de ADN que determine si se trata de Mónica Aquino, la mujer desaparecida entre el 4 y el 5 de mayo de 2023.

 Fuentes cercanas al caso confirmaron a AIRE que los restos debieron ser enviados a Rafaela, ya que los forenses de Santa Fe están de licencia.

Huesos bajo el piso
El sábado 8 de junio agentes de la Policía de Investigaciones, del Grupo de Operaciones Especiales, de la División de Trata de Personas y forenses del MPA se presentaron en una casa ubicada en inmediaciones de Alberdi al 7700 y realizaron una excavación en un quincho de la vivienda. La medida fue solicitada por las fiscales que investigan la desaparición de Mónica Aquino, Alejandra Del Río Ayala y Laura Urquiza, quienes estuvieron presentes en el lugar.

 La excavación fue realizada luego de que una persona de identidad reservada se acercó a la Comisaría Octava y aseguró que el cuerpo de Mónica Aquino, desaparecida hace más de un año, estaba enterrada en ese lugar. La vivienda pertenece a un hombre llamado Juan, que es cuñado de Rosa Aguirre, imputada con prisión preventiva en la causa junto con sus hijos Hugo y Mario Pérez por haber explotado sexualmente a Mónica durante años.

Al respecto, el dueño de la vivienda en donde se realizó la excavación habló con AIRE y dijo que debajo del piso podría haber restos de algún perro, pero jamás de un cuerpo humano. “A vos te parece que yo voy a tener ahí enterrado un cuerpo y comer sobre él”, dijo Juan, quien además es cuñado de Rosa Aguirre, la suegra de la mujer desaparecida.

 Por último, remarcó que el piso del quincho, en donde se ejecutó la excavación, debe tener “unos 50 años”. Sin embargo, aclaró que la colocación de los cerámicos se hizo un año atrás. “Lo que pueden encontrar son huesos de perro. Yo me críe en esta casa. Yo conozco lo que hizo mi padre en esta casa”, destacó.

 Los restos óseos hallados en el lugar fueron enviados a Rafaela para ser analizados: primero se determinará si se trata de restos animales o humanos; en caso de ser restos humanos, se procederá a realizar un cotejo de ADN para determinar si se trata de Mónica Aquino.

La desaparición de Mónica Aquino
Fue la pareja de Mónica, Hugo Pérez, quien se presentó en la comisaría para denunciar la desaparición de Aquino el 7 de mayo. Cuando comenzaron a investigar, la versión de Pérez entró en crisis con la realidad y terminó detenido. Primero él y su hermano Mario, luego también la madre de ambos, Rosa Aguirre.

 La fiscal Alejandra Del Río Ayala acusó a los tres de haber explotado sexualmente a Aquino durante años: seleccionaban las paradas donde debía esperar clientes, la vigilaban y luego de cada pase sexual le quitaban el dinero que había cobrado.

 La denuncia radicada por la pareja de Aquino destapó una historia de violencia y deshumanización que había padecido la joven: los investigadores descubrieron una denuncia por violencia en contra de Pérez, radicada por la madre de Aquino, el año anterior.

La causa no prosperó porque, una vez que lograron encontrar a Mónica para que declare, ella minimizó los hechos y no quiso avanzar con la denuncia. Es que Pérez muchas veces le quitaba su teléfono celular y no la dejaba tener contacto con su familia.

 Sin embargo, algunas veces Aquino logró escapar de Pérez y buscó refugio en la casa de su mamá. Cuando se fue, siempre lo hizo con sus hijos y Pérez siempre llamó a los padres de Mónica, los amenazó, la encontró e hizo que volviera con él. Por eso la mamá de Mónica advirtió a los investigadores que algo no andaba bien, cuando la contactaron tras la denuncia de Pérez por el pedido de paradero, en mayo de 2023: Mónica no los había llamado, y Pérez tampoco.

 La mamá de Mónica fue entonces al Centro Territorial de Denuncias a manifestar estas contradicciones. En 2022 ya había radicado una denuncia una vez que Mónica huyó de la casa, y sostuvo que su hija le dijo que ya estaba cansada de los malos tratos de su pareja y de su suegra: “Si me llega a pasar algo ya sabés quién fue”, refirió la mujer que le dijo su hija.

 

Explotación sexual
Los hermanos Pérez fueron detenidos por orden de la fiscal Del Río Ayala el 14 de mayo. Su madre Rosa, un par de días después. Hugo, Mario y Rosa fueron imputados como coautores de "explotación de la prostitución ajena agravada, en concurso real, con promoción de la prostitución ajena". Para la fiscal Del Río Ayala, la mujer fue explotada desde el 2017 y hasta la reciente desaparición por los hermanos Pérez, que la obligaron a realizar pases sexuales por dinero en las paradas de la zona sur, a donde era llevada y controlada.

 La funcionaria también le imputó a la pareja Aquino haber provocado “lesiones leves dolosas calificadas por el vínculo y el contexto de violencia de género" en el marco de un hecho sucedido el 20 de abril de 2023 en la vivienda que compartían en Varadero Sarsotti.

 En la audiencia de prisión preventiva de Rosa Aguirre, el fiscal de Gefas Matías Broggi detalló que la familia de Mónica había recibido información a través de una publicación en Facebook sobre el pedido de paradero de la mujer. Una persona se contactó, les preguntó si eran familiares de Aquino o de Pérez, y cuando les dijeron que eran familiares de Mónica les dijo que “los responsables de la desaparición fueron el marido y la suegra”.

En la investigación se lograron testimonios fundamentales para vincular a los imputados con los hechos: personas que vieron a Pérez golpear y maltratar a Mónica la noche de su desaparición, en especial, una declaración aportada por una persona muy cercana a la víctima y a los imputados. Una vez que se dictó la prisión preventiva de los hermanos Pérez, y Aguirre ya estaba detenida, la testigo sostuvo que el 4 de mayo Mónica llegó a la noche cansada de trabajar y que Pérez y Aguirre la obligaron a volver a salir. Algunas trabajadoras sexuales conocidas de Mónica aportaron que Aquino estaba en las paradas seleccionadas por Pérez entre las 8 y las 3 de la mañana. Mónica tenía dos paradas en la zona sur de la ciudad: San Lorenzo y Amenábar y Moreno y Urquiza.

 La testigo clave agregó que ante la negativa de la joven de volver a salir comenzaron los malos tratos por parte de Rosa y Pérez. La mujer puso música fuerte para que los vecinos no escucharan lo que ocurría y Pérez apuñaló a Mónica en el abdomen; luego escuchó a Hugo Pérez y a su madre hablar de “desechar” el cuerpo de la mujer en una fosa en el Parque del Sur.

 A Mónica la buscaron por todos lados, hasta se realizaron búsquedas con perros de rastreo. La pista más fuerte es que Pérez la fue a buscar a la parada, pasada la medianoche del 5 de mayo; algunas compañeras de Mónica declararon que vieron cómo se la llevaba a la fuerza, “para el lado del Salado”. Ahora, una nueva línea de investigación condujo a los agentes policiales y a la Fiscalía a una vivienda de Coronel Dorrego, donde, en las próximas horas, se sabrá si fue el destino final de Aquino.

 FUENTE: AIRE DIGITAL

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